Llanes solicita al Principado el desalojo de las viviendas sociales del Tanatorio

El entorno de las casas se ha convertido en un vertedero./
El entorno de las casas se ha convertido en un vertedero.

El Servicio de Urbanismo señala que el estado de los inmuebles es «paupérrimo» e insta también a estudiar la posibilidad de demolerlos

LUCÍA RAMOS LLANES.

Entre humedades, basura y malos olores. Así es como viven las familias que aún residen en las viviendas sociales ubicadas en la zona de Camplengu, frente al Tanatorio de Llanes, según se recoge en un escrito que el Servicio Municipal de Urbanismo ha remitido al Principado para solicitar el desalojo de las mismas.

Sus habitantes, apuntaban ayer desde el gobierno llanisco, no se quedarán en la calle cuando se haga efectivo el desalojo, pues «hace meses que fueron reubicados en otras viviendas, cuyos contratos ya firmaron y cuyas llaves ya tienen en su poder». Los propios vecinos solicitaron en marzo de 2017 el cambio de vivienda por no encontrarse éstas en las condiciones mínimas de salubridad, a raíz de lo cual se iniciaron las gestiones correspondientes para realojar a sus inquilinos. Sin embargo, y pese a que ya se agotaron los plazos dados por el Ayuntamiento para mudarse, las familias aún no abandonaron los inmuebles.

Por este motivo, Urbanismo remitía recientemente a Viviendas del Principado S. A. (Vipasa), entidad responsable de las casas sociales de Camplengo, el expediente de las mismas, en el que se detalla el estado actual en el que se encuentran. Según indicaban ayer desde el Consistorio, este expediente incluye un informe municipal fechado en noviembre de 2016 en el que ya se especificaba el «estado paupérrimo» en el que se encontraban los inmuebles. Apuntaron también que «la utilización que se les ha venido dando no parece haber sido la más adecuada» y reconocieron que también «se han detectado una serie de patologías constructivas que hacen imposible el correcto uso de las viviendas».

En general, reza el escrito de Urbanismo, «se ha comprobado la existencia generalizada de humedades en todas las viviendas, lo que crea un ambiente de insalubridad absoluto». Y es que, al parecer, existen humedades producidas por capilaridad en todas las paredes de los inmuebles, debido a «un defecto existente en el saneamiento que hace que las aguas sucias vuelvan a las viviendas, inundándolas y provocando que los muros absorban el agua, que va subiendo por los paramentos, alcanzando en algunos casos los muros de la planta bajo cubierta».

Con motivo de esta misma problemática en el saneamiento, continúa el informe, «en la parcela trasera se ha formado un auténtico vertedero de basura y suciedad que hace imposible la adecuada ventilación de las habitaciones y que, por sí solo y dado su fuerte y desagradable olor, ya impide la correcta utilización de los inmuebles en unas condiciones mínimas de salubridad». Asimismo, la existencia generalizada de agua en el subsuelo y las constantes inundaciones están afectando a la capacidad portante de los muros de carga, por lo que existen «grietas puntuales» que irán cobrando mayor importancia con el paso del tiempo. Además, la instalación eléctrica y la calefacción se encuentran también afectadas por las humedades.

Por todo esto, desde el Ayuntamiento llanisco concluyen que «las viviendas deben ser desalojadas a la mayor brevedad posible», tras lo cual deberá realizarse un estudio más minucioso que «determine si los inmuebles se encuentran en ruina económica o técnica, para proceder a su demolición o, en caso negativo, a su arreglo».

Temas

Llanes