«Llevamos veinte días esperando a que retiren un nido de velutina en el pueblo»

Momento de la retirada del nido de velutina en Tresgrandas. / ACEBAL
Momento de la retirada del nido de velutina en Tresgrandas. / ACEBAL

Los vecinos de Tresgrandas eliminan un peligroso avispero y reclaman más recursos para la lucha contra el insecto invasor

L. RAMOSTRESGRANDAS (LLANES).

La lucha contra la invasora asiática no cesa en el Oriente. Ayer mismo fueron unos vecinos de la localidad llanisca de Tresgrandas quienes se encargaron de eliminar un nido de Vespa velutina por sus propios medios, cansados de aguardar por una ayuda que no terminaba de llegar. «Hace veinte días que localizamos el avispero, que estaba muy camuflado en un manzano, y pese a que dimos aviso en varias ocasiones, por aquí no apareció nadie», relataba el propietario del hotel Valleoscuru, José Alberto San Juan, momentos antes de iniciar la maniobra.

En la compleja y delicada operación el llanisco contó con la ayuda de Emiliano del Dago, un apicultor de Parres que lleva tiempo luchando contra este insecto que en los últimos años trae de cabeza a todo el sector. De hecho, ayer mismo, pero durante la mañana, procedió a retirar otro nido en Parres, donde según indicaron los vecinos también se había dado aviso, sin éxito.

En el caso del eliminado en Tresgrandas, se encuentra a escasos metros de varias viviendas, en pleno núcleo rural. «A menos de cincuenta metros hay casas con críos y es un auténtico peligro tener esto aquí», señalaba José Alberto San Juan. E indicaba que, según comentan varios vecinos, «parece que hay otro en la parte alta del pueblo». En su caso, además de cultivar manzanas ecológicas, contaba con dos colmenas en el entorno de su hotel para ayudar en la polinización de los árboles, una de las cuales fue aniquilada por las habitantes del nido ya destruido. «Tengo siete trampas colocadas en la zona, pero no sirvieron de nada porque se ponen a la entrada de la colmena y se cargan a todas las abejas, es impresionante», explicó.

Por ese motivo, su desesperación no hizo más que ir en aumento en las últimas semanas mientras llamaba al 112 Asturias para pedir una y otra vez que el avispero fuese retirado. «Por lo que me comentó la persona que me atendió la última vez, llevan más de mil avisos en apenas un mes y no dan abasto, así que nosotros llevamos veinte días esperando a que quiten el nido del pueblo», señaló el llanisco. E instó al Principado a «destinar más recursos» a la lucha contra la avispa asiática. «Si tienen tantos avisos pero hay solamente un equipo dedicado a eliminar los nidos, es claramente insuficiente», criticó.

Él, por su parte, decidió finalmente buscar ayuda particular y la encontró en Del Dago. «Vamos a protegernos con trajes especiales y además unos días antes fui a la farmacia a comprar adrenalina para tenerla a mano por si acaso nos pican, pero lo cierto es que esto es muy peligroso y no es labor de los vecinos eliminar los nidos, sino del personal especializado», apuntó.

Una vez erradicado el origen de su preocupación, José Alberto San Juan no se quedaba tranquilo, pues teme que pueda haber otros nidos ocultos en los terrenos o los pomares. «Se acerca la época de recolectar la manzana y tengo miedo a que pase algo, pues si hay algún avispero que no hayamos visto y le damos con la vara o lo movemos pueden atacarnos», indicó. Por ese motivo, volvió a insistir en la importancia de que desde las administraciones se tomen más en serio este problema.