Mestres prepara el terreno a la avellana

Animación en las calles de Mestres, núcleo piloñés que albergó mercado y folclore. /  FOTOS: XUAN CUETO
Animación en las calles de Mestres, núcleo piloñés que albergó mercado y folclore. / FOTOS: XUAN CUETO

El mercado del núcleo piloñés, antesala del festival de hoy, rinde homenaje a la historia de la mano del pregón de Lele Azcoitia

ENRIQUE CARBALLEIRAINFIESTO.

Mestres, en Piloña, vivió ayer uno de sus grandes días de mercáu tradicional. La cita arrancó pasadas las once de la mañana con la apertura y la llegada del tren turístico, transporte que estuvo acercando visitantes desde el centro de Infiesto hasta este pintoresco rincón de la villa. Poco a poco el público se iba animando y las pequeñas calles en las que se distribuyen los puestos se llenaban de jolgorio.

Al filo de las doce y media tenía lugar el pregón del evento que organiza todos los años la asociación cultural de Mestres. En este caso estaba a cargo de Lele Azcoitia, todo un veterano vecino de la zona. Durante décadas fue uno de los fotógrafos más destacados del concejo y además impulsor cultural de diferentes iniciativas, entre las que está la asociación cultural Pialonia. A sus 95 años se mostró muy ilusionado con la invitación para pronunciar este pregón. Realizó un lúcido repaso de algunas estampas de la zona durante los años 30, recordando a muchos vecinos y teniendo como una de sus referencias la iglesia de San Cipriano.

«Mestres, Mestas, era un pueblo sin recursos, se podía decir que un pueblo pobre», recordó el pregonero, añadiendo que «como todos los vecinos se conocían no había apellidos, eran los de Manolín, Manolón, Ciano, los de Ruperto, María 'La Pajarita', Ángela 'La Amontonada' o María 'La Cojonuda'». También recordó muchos oficios con los que los vecinos de la época se ganaban la vida, aunque «muy pocos tenían trabajo fijo».

Hubo referencias para aquellos bailes de verano, a mediados del pasado siglo, «amenizados por una pianola». El pregón de Lele fue muy aplaudido por todos los presentes y el alcalde, Iván Allende, destacó su figura y su «gran preocupación por la historia, por los sucesos y acontecimientos de Infiesto y del resto del concejo». También mostró su agradecimiento «por todo lo que aporta día a día siempre que se le pide cualquier cosa».

Tras el pregón, el mercáu vivió unas horas de gran afluencia, especialmente para disfrutar del vermú en el chigre instalado en la zona. La animación musical estuvo a cargo de la Asociación Folclórica Picos de Europa, muy aplaudida por los presentes. La música se prolongó durante la tarde con la actuación de la banda La Xarangana y, ya en horario nocturno, con una verbena amenizada por la orquesta Cuarta Calle y Llamedo Eventos. A las seis de la tarde, y como primer acto del Festival de la Avellana que hoy se celebra, tuvo lugar en el santuario de La Cueva la misa de ofrenda del fruto a la virgen.