Miguel Bueno Sierra oficia su primera misa en Hontoria

Miguel Bueno Sierra oficia su primera misa en Hontoria. / NEL ACEBAL
Miguel Bueno Sierra oficia su primera misa en Hontoria. / NEL ACEBAL

El nuevo sacerdote nació en la localidad llanisca y en esa iglesia recibió el Bautismo, la Primera Comunión y la Confirmación

GUILLERMO FERNÁNDEZLLANES.

En un acto entrañable y con la iglesia de San Miguel de Hontoria abarrotada, el llanisco Miguel Ángel Bueno Sierra celebraba en la tarde de ayer su primera misa tras haber sido ordenado sacerdote el pasado 9 de junio en Oviedo. El misacantano valoró que vivía el momento «con alegría, ilusión y muy bien acompañado por vecinos de la parroquia, sacerdotes, diáconos y seminaristas».

En Hontoria, habría que remontarse al 3 de octubre de 1943, hace 75 años, para recordar un acontecimiento similar como fue la primera misa oficiada por el lugareño Juan Antonio Ardisana Buergo, el recordado párroco de Cabrales. Al igual que don Juan, Miguel Bueno nació en Hontoria y en su iglesia recibió el Bautismo, la Primera Comunión y la Confirmación.

Bueno Sierra presidió ayer la eucaristía y la misa, a la que asistieron más de una decena de sacerdotes. Fue concelebrada por Domingo González, José Ramón Fernández Abad, Aurelio Burgos y Ángel Vilaboa, párrocos de Hontoria, Ribadesella, Posada y las Peñamelleras, respectivamente. De cantar la función religiosa se encargó el coro del Seminario de Oviedo, dirigido por el rector, Sergio Martínez Mendaro, y actuó como maestro de ceremonia Jaime Díaz Piega, director espiritual del citado Seminario. También estuvo presente la Comunidad de Franciscanas del Buen Consejo del Seminario.

Miguel Bueno queda a la espera de conocer su parroquia de destino. Eso sí, recordaba su año como diácono en las Peñamelleras y matizaba que «por diferentes signos o certezas, ese año me reafirmó y confirmó que estaba en el buen camino, hacer la voluntad de Dios en mi vida».

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