Los 'millennials' reviven el Toype

El pinchadiscos Urbano rodeado de jóvenes en la cabina. / E. C.
El pinchadiscos Urbano rodeado de jóvenes en la cabina. / E. C.

Los estudiantes de Cangas y Arriondas recuperan esta noche la mítica discoteca | En la fiesta para recaudar fondos para el viaje de estudios participará el antiguo DJ Urbano y se proyectarán fotos de las noches de la movida

G. POMARADA

La noche parraguesa volverá a ser hoy epicentro de la movida gracias a una curiosa alianza: la de 'millennials' dispuestos a ofrecer a sus padres una fiesta propia de los ochenta. Los promotores de la idea no tienen más de dieciocho años pero saben bien que la referencia a aquella década dorada del ocio nocturno en el Oriente pasa indispensablemente por la discoteca Toype. Es por ello que se han propuesto devolver a la vida la esencia de aquella mítica sala de fiestas de Arriondas por unas horas y con un fin concreto: el de recaudar fondos para el viaje de estudios de los institutos Rey Pelayo, de Cangas de Onís, y El Sueve, de Parres. «La idea surgió de un grupo de padres, que plantearon organizar una fiesta para ellos ya que son los que colaboran», explica Aida Sánchez, responsable de la empresa Fusión, que colabora con los chavales en la organización del evento.

En una época en la que el fenómeno del 'remember' «está tan de moda» los alumnos de bachillerato de ambos centros no dudaron en entregarse al ejercicio de nostalgia. Para ello cuentan además con el apoyo de otro joven, heredero del legado de aquella discoteca que permaneció abierta entre 1969 y 2003. No es otro que el nieto de uno de los dueños, José Antonio Villar Toraño, quien dirigió el negocio junto con José Luis Pérez González, ya fallecido. «Siempre viví el Toype en casa, por desgracia no pude disfrutar de él por mi edad pero admiro mucho a mi abuelo por lo que hizo en aquella época», cuenta desde Madrid Álex Fernández, de 21 años. Esta noche estará en Arriondas para sumergirse en una velada de movida que tratará de respetar al máximo la idiosincrasia de aquellos jóvenes.

El local del propio Toype, cerrado desde hace dieciséis años, será de los pocos elementos originales que se descuelguen del cartel. En su lugar la pista de baile se trasladará a otro emblema de la noche parraguesa, la discoteca Aipol, que colabora también con el evento. «Intentaremos que la música sea la misma y que la gente evoque aquella época», confía Álex Fernández, que fantasea de hecho con celebrar «una vez al año» una fiesta de recuerdo.

Abierta desde 1969 a 2003, la sala de fiestas marcó una época en las noches del Oriente Sonarán temas de Mecano, Roxette o los Village People pedidos por los participantes

Por lo pronto, esta primera cita está teniendo un «efecto llamada». «Tenemos 225 entradas anticipadas vendidas, más las que se compren en taquilla», indica Sánchez. La respuesta también está siendo activa en redes sociales, donde los asistentes están enviando instantáneas de sus noches de marcha. «Con esas fotos vamos a hacer una proyección en bucle toda la noche», detalla la responsable de Fusión. La implicación de los hoy padres llega también al repertorio musical, pues desde días atrás vienen pidiendo aquella canción que marcó sus años de juventud. «Piden desde Gloria Gaynor a Michael Jackson, los Village People, Roxette, Bonnie Tyler y por supuesto Mecano», enumera.

Al plano musical de la velada le depara además una sorpresa, ya que el Dj que pinchaba en el Toype se ha ofrecido voluntario para desempolvar sus viejos temas. «Urbano está preparando una sesión con lo que ponía entonces», adelanta Sánchez, que indica además que estará acompañado por otros tres pinchadiscos, entre ellos Juan Prada.

A mil pesetas

La dosis de nostalgia ochentera llega incluso a las entradas, a la venta por mil pesetas. Eso sí, a la hora de pagar será posible desembolsar la equivalencia en euros. La recaudación final se destinará a financiar parte del viaje de estudios de los 39 alumnos cangueses y parragueses, con destino este año en Portugal y una fecha ya fijada en el calendario: el fin de curso, en el mes de junio. Mientras aguardan por ese momento que marca una etapa de todo estudiante, van ya preparándose para sacar a sus padres a la pista de baile.