El Ministerio de Fomento reanudará las obras en el depósito riosellano del Fabar

Obras paralizadas en los terrenos del futuro depósito. /  NEL ACEBAL
Obras paralizadas en los terrenos del futuro depósito. / NEL ACEBAL

La alcaldesa dice que el Estado «ha confirmado que está todo arreglado», tras acumular ocho meses de retraso por un cambio en el proyecto original

JUAN GARCÍA RIBADESELLA.

Las obras de construcción del depósito del Fabar, el que acabará con los problemas de turbidez en el agua que reciben la mitad de los vecinos de Ribadesella, acumulan alrededor de ocho meses de retraso. Ese es el tiempo que llevan paralizadas. La actuación fue licitada por el Ministerio de Fomento en 561.632 euros -más IVA- y adjudicada en abril de 2018 a la empresa Proforma Ejecución de Obras y Restauraciones S.L. en 442.734 euros más impuestos. Ésta inició el movimiento de tierras correspondiente para construir el depósito, pero poco después reclamó una modificación en el proyecto, tramitación administrativa que ha paralizado su ejecución. «Por desgracia, eso es algo bastante común en las obras públicas, pero en el Ministerio de Fomento me han confirmado que todo está arreglado y que la misma empresa continuará con la obra», aseguró la alcaldesa, Charo Fernández.

A día de hoy, la regidora desconoce tanto el incremento de coste aplicado como la fecha prevista para la reanudación de los trabajos, aunque en el Ministerio «saben que nos corre mucha prisa». Le prometieron «la máxima celeridad posible», pero sigue esperando por una reunión con el jefe de la Demarcación de Carreteras del Estado en Asturias «para concretar un poco más esos plazos y seguir presionando».

El nuevo depósito servirá para regular y controlar la calidad de las aguas de infiltración procedentes de los túneles del Fabar, en la A-8, y para poner en marcha la estación de tratamiento de agua potable (ETAP) de Berbes, construida hace una década por Fomento a escasos metros del depósito. «Una planta que nosotros pusimos en marcha cuando llegamos al Ayuntamiento, pero que necesita de los filtros del nuevo depósito regulador para llevarla al consumo humano, así que hasta que no se construya el depósito no podremos mejorar la calidad del agua a toda esa zona», añadió la alcaldesa.

Las zonas afectadas son las que están situadas en la margen izquierda de la ría del Sella. Es decir, los barrios de la playa y adyacentes, así como buena parte de los núcleos rurales asentados en ese territorio. Entre ellos, Barréu, San Pedro, Torre y Vega. La alcaldesa recordó que muchos de esos pueblos, entre ellos el de Vega, «no están pagando el servicio municipal de abastecimiento de agua porque continúan gestionados por unas Junta Locales de Aguas que deberían constituir legalmente». Y añadió que, en Vega, sus vecinos iniciaron ese trámite, «pero se quedó en nada». Fernández también negó que en el citado pueblo exista un problema sanitario con el agua, «porque en los análisis que hace Sanidad nunca aparecen ese tipo de problemas, así que en lugar de alarmar a la población lo que deben hacer es comunicarlo al Ayuntamiento y nosotros intentaremos ayudarles en lo que podamos, pero el compromiso y la responsabilidad es de todos», zanjó.