Pep Mirabet, el héroe de los caballos en Ribadesella

Momento en el que Pep y el jinete sacan a la yegua del puerto. /  E. C.
Momento en el que Pep y el jinete sacan a la yegua del puerto. / E. C.

Se encontraba de vacaciones en Asturias para participar en el Campeonato de España de Orientación, en Llanes El joven catalán relata cómo salvó a la yegua que se lanzó a la ría al asustarse en las populares carreras de la playa

JUAN GARCÍA RIBADESELLA.

Solo tiene 16 años y es un apasionado de los caballos. Por ese motivo, cuando el pasado sábado vio cómo una yegua espantada se arrojaba a la ría del Sella no dudó en tirarse al agua para ayudarla y socorrerla. Su nombre es Pep Mirabet Arderiú. Vive en Barcelona y durante la Semana Santa disfrutaba de unos días de asueto en Ribadesella junto a su familia para, entre otras cosas, participar en el Campeonato de España de Orientación que se celebraba en el vecino concejo de Llanes.

Como el sábado disponía de unas horas de descanso antes de la competición, Pep y su familia se acercaron a la playa de Santa Marina para presenciar las populares carreras de caballos. Sus padres se quedaron solo a la primera. Pero Pep no quiso perderse ninguna. De este modo, cuando en la última competición la yegua 'Mihanie' perdió al jinete, se desbocó y «salió disparada, yo eché a correr detrás de ella y al ver que se metía en el agua yo también me tiré y la arrastré hacia fuera sin pensarlo dos veces porque estaba muy apurada, estaba quieta y no se movía», explicó.

Hubo un momento en el que la yegua «se volvió un poco loca», pero Pep la tranquilizó y juntos fueron nadando hacia la zona del puerto deportivo con medio centenar de personas como testigos. Allí ya los esperaba Sergio Bouzas, el jinete -dorsal número 2-, que le agradeció la gesta que acababa de protagonizar. El chico se subió a uno de los pantalanes del puerto deportivo para secarse y nunca más supo de la yegua, del jinete ni de su propietario, la cuadra de Raúl Barbazán de Brion (A Coruña). Los responsables de la cuadra confirmaron al Ayuntamiento de Ribadesella que el animal «está bien y en perfecto estado», aunque Pep cree que había salido del agua «con un par de heridas». Su familia no presenció su arriesgada actuación, pero todos le felicitaron por su valentía.

Los caballos le gustan tanto que suele acudir con frecuencia a una hípica ubicada en la comarca de La Cerdanya, entre las provincias de Lérida y Gerona. Ese fin de semana no fue el mejor para Pep en su competición de orientación, pero este chico de 16 años fue el héroe anónimo para todos los que presenciaron su proeza.