Las motos clásicas vuelan en Ribadedeva

Cientos de aficionados a las motos se dan cita este fin de semana en Colombres. / FOTOS: NEL ACEBAL
Cientos de aficionados a las motos se dan cita este fin de semana en Colombres. / FOTOS: NEL ACEBAL

Medio centenar de pilotos se vieron las caras en una reñida subida de Bustio a Colombres que atrajo a cientos de personas«Es la fiesta de las motos por antonomasia», aseveró el Campeón de España de Velocidad César Gracia, quien a sus 79 años volvió a competir

LUCÍA RAMOS COLOMBRES.

Una pasión que rejuvenece, acorta distancias y mueve montañas. Cientos de personas, «unas 3.000» según la organización, tomaron ayer la capital de Ribadedeva con motivo de una nueva edición del Rally de Colombres, centrado en las motos clásicas y que ayer vivió su prueba estrella, la Subida de Bustio a Colombres 12+1. En esta reñida competición de velocidad para la que se corta la carretera que une ambas localidades y que queda por unas horas convertida en circuito, participaron ayer cerca de medio centenar de corredores a lomos de sus corceles de dos ruedas.

Numeroso público se congregó en los márgenes de la vía para contemplar las pruebas de cada una de las categorías de la carrera, que se prolongaron durante varias horas y llenaron la capital ribadedense de rugidos de motor y olor a gasolina para deleite de los aficionados.

Una de las principales atracciones fue la participación del veterano piloto valenciano César Gracia, quien a sus 79 años no dudó en enfundarse el mono, el casco y los guantes para dar toda una lección a los jóvenes. Campeón de España de Velocidad en la categoría de 125 centímetros cúbicos en 1959, ayer se mostraba encantado de volver a rodar. «Esto me mantiene vivo, me mantiene joven», aseveró, momentos antes de enfilar su Montesa hacia la línea de salida. Un camino que tardó más de lo normal en recorrer, pues fueron muchos los amantes de las motos clásicas que le pararon para saludarle y hacerse una foto con él. «Ésta es la fiesta de las motos por antonomasia en España. No hay otra concentración igual, en la que se junte tanta gente con afición por modalidades tan diferentes», aseveró este enamorado del Rally de Colombres. «No falto nunca. Las rutas que realizamos aquí son preciosas y me encanta participar en la de las 300 millas», apostilló.

Con bastantes menos años, pero la misma pasión, el joven Jesús Martínez competía ayer por primera vez en la carrera de Colombres con una moto construida por él mismo utilizando como base una Bultaco 175 de 1979 y mediante piezas clásicas. «Todo es mejorable y le vi un par de cosas que tengo que cambiar, pero para ser el bautismo de la moto, no ha estado mal», manifestaba tras cruzar la meta.

Finalmente, la victoria en la categoría de Dos Tiempos fue a parar a manos de Antonio Yrizabal Riva, la de Cuatro Tiempos hasta 350 cc. se la llevó Borja González Domínguez, la de Cuatro Tiempos hasta 500 cc. fue para José Bruno Heres García y en Bicilíndricas venció Adrián Hermida Feal.

Pero la velocidad no es el único atractivo que ofrece el Rally de Colombres. Los paisajes, la gastronomía y el paisanaje son los principales factores a los que apuntaban ayer quienes repetían visita. «Llevo viniendo trece años y no me canso, pues te reencuentras con viejos amigos y, además, disfrutas de motos clásicas de muy buena calidad», explicó el madrileño José García. A lomos de su imponente Harley Davidson Road King llegaban Lorena Torre y Tomás Martínez de la vecina Cantabria. «Es de las mejores concentraciones que hay por la zona», aseveraron. Algo con lo que se mostraba de acuerdo la barcelonesa María Jesús Silván, quien se deshacía en elogios hacia los recorridos y los paisajes que lleva disfrutando desde el miércoles sobre su Bultaco Mercurio de 1971.

La diversión continúa hoy con Motocross y mercadillo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos