Nueva de Llanes reclama más seguridad tras el intento de robo en un restaurante

Pancho Fernández señala las marcas que dejaron los ladrones./
Pancho Fernández señala las marcas que dejaron los ladrones.

«Tenemos miedo de que sea el comienzo de una nueva oleada de delitos», dicen empresarios y vecinos, que piden una mayor presencia policial

LUCÍA RAMOS LLANES.

Los amigos de lo ajeno han vuelto a hacer acto de presencia en el concejo llanisco. Fue en la madrugada del pasado 2 de enero al 3 cuando una joven pareja que regresaba en coche a su domicilio, en la zona más occidental del municipio, se topó con dos personas encapuchadas que, barra de uña en mano, trataban de forzar una de las puertas que dan acceso al bar restaurante La Central, ubicado en pleno centro de Nueva de Llanes. «Eran las dos y media de la mañana y tuvimos la suerte de que pasaron estos chicos por allí y al reducir la velocidad asustaron a los ladrones, quienes huyeron sin llegar a entrar ni producir graves desperfectos, pero podría haber sido un auténtico destrozo», relataba ayer el propietario del establecimiento, Pancho Fernández.

El empresario llanisco sabe de lo que habla, pues no es la primera vez que recibe la indeseable visita de los cacos. «Ya me entraron cuatro veces, una de ellas me destrozaron las máquinas de tabaco, tragaperras y registradora, además de llevarse todas las televisiones y alguna botella. Fueron casi peores los daños que el dinero que llevaron», apuntó. Tras esta última tentativa de robo, y pese a que ya cuenta con una alarma y cámaras, Fernández ha decidido instalar verjas metálicas con las que protegerá las entradas al local. Pide, además, que se incrementen las medidas de seguridad en la zona. «Cuando hubo aquella oleada de robos en Posada hace dos años el Ayuntamiento prometió que instalaría cámaras tanto allí como aquí -por Nueva-, pero de momento solo pusieron parte de ellas y ni siquiera sabemos si realmente graban», apuntó.

En términos similares se expresaba el alcalde pedáneo de la localidad, Lucio Carriles, quien reconoció que este último suceso está generando «nerviosismo e inquietud» entre vecinos y empresarios. «Ahora los días son más cortos y la gente no sale tanto a la calle, con lo que aumenta el miedo a que puedan repetirse los robos de hace dos años», indicó. En relación a las cámaras, explicó cómo de las dos proyectadas solo se llegó a instalar una. «Solo pusieron una en las inmediaciones del puente, mientras que de la otra, que debería estar ubicada en el parque, solo está el poste y la instalación eléctrica, no sabemos por qué», explicó, y aseveró que ya preguntó en «varias» ocasiones el equipo de gobierno por este asunto, «sin resultado».

Antes de Navidad también fue asaltada una vivienda en la localidad de Naves

Además de las cámaras, los lugareños señalaban ayer que se echa en falta una mayor presencia policial. «Es cierto que se suelen pasar todos los días, pero estaría bien que hiciesen algunas rondas de noche también, como una medida disuasoria», comentaba Federico Inguanzo, propietario de la Carnicería Inguanzo, quien confió en que el intento de robo en el bar de su vecino fuese solo un hecho aislado. «Tenemos miedo de que sea el comienzo de una nueva oleada de delitos», apuntó. Respecto a las cámaras, recordó que el compromiso de instalarlas se remonta varios años atrás, a cuando se reformó la plaza, y apuntó que «debería haber en las entradas y salidas del pueblo, así como en el centro».

El miedo a la vuelta de los ladrones también llegó a localidades cercanas, según relataba ayer Maura Bonet, vecina de Naves. «Estamos preocupados, pues antes de la Navidad entraron en una casa y ahora cada vez que ves a alguien desconocido rondando por la zona tienes miedo».