Nueve ejemplos en busca del Princesa

Cofradía de pescadores de Llanes. Es la primera vez que se presentan, con una candidatura basada en sus 800 años de historia y el papel que juegan en el concejo. Con 28 socios, mueven cuatro millones de euros. «La cofradía de Santa Ana es vida para Llanes», dic en./
Cofradía de pescadores de Llanes. Es la primera vez que se presentan, con una candidatura basada en sus 800 años de historia y el papel que juegan en el concejo. Con 28 socios, mueven cuatro millones de euros. «La cofradía de Santa Ana es vida para Llanes», dic en.

Pueblos y entidades de siete concejos buscan traer este 2019 el sexto Pueblo Ejemplar al Oriente | La iniciativa vecinal ha conseguido mantener tradiciones, crear atractivos turísticos e incluso fijar población

G. POMARADA / E. CARBALLEIRA / L. RAMOSLLANES.

Han logrado preservar el folclore, recuperar su patrimonio, facilitar la inclusión social, dinamizar la economía local o, simplemente, mantener viva la llama de la colaboración vecinal en pueblos asediados por la despoblación y el olvido. Por todas esas razones, son nueve ejemplos que buscan ahora una confirmación de su buen hacer a través del prestigioso galardón de Pueblo Ejemplar de la Fundación Princesa de Asturias. Un total de 26 localidades y entidades de toda Asturias han presentado este año candidatura, un tercio de ellas de la comarca.

Llanes aglutina tres de ellas, con la irrupción este 2019 de la Cofradía de Pescadores de Santa Ana. «Nos decidimos porque editamos el libro con nuestra historia, que es mucha. Son ochocientos años manteniendo las tradiciones intactas», señala el patrón mayor, Ángel Batalla. De la cofradía, nacida como gremio, destaca también el valor como «grupo humano», integrado por 28 socios que suponen «un sustento económico muy importante» para el concejo, con un volumen de negocio de cuatro millones de euros. «La cofradía es vida para Llanes», sostiene.

Posada es la segunda de las localidades llaniscas en la terna y la de este año, la quinta ocasión en la que se postula. La suya es una candidatura articulada en torno a la integración de los usuarios del centro de apoyo a personas con discapacidad Don Orione y los propios vecinos. «Posada es un modelo de inclusión, aquí se sienten bien todas las personas», afirma el director del centro, Francisco López. A los cinco pisos tutelados del pueblo se suman las actividades que vienen desarrollando junto a jóvenes locales generación tras generación, desde jugar juntos al fútbol a acudir al cine o la piscina. «Posada es peculiar, en otros lugares el intercambio no es tan enriquecedor», dice López.

Sin salir de Llanes, en Cue sacan su artillería pesada en este «sexto o séptimo» intento: «Tenemos un entorno idílico, con cuatro de las playas más guapas del mundo; arquitectura muy peculiar y tradiciones», expone uno de los integrantes de la comisión, Juan Antonio Galán. Cue es de hecho la «cuna del Pericote», baile que toma su nombre de los «pericos», mujeres que hacían de hombres en la danza dada la falta de varones. «No había porque habían emigrado a América, Cuba y México principalmente», explica Galán. De aquella emigración a ultramar se mantienen muestras de arquitectura indiana y un alcantarillado pionero. «El alcalde del pueblo fue en 1968 a México a buscar dinero», cuenta sobre la obra. Con cerca de 400 habitantes, las fiestas son también parte fundamental de la localidad, desde La Sacramental con sus vistosas alfombras al gran belén viviente, con cien figurantes.

En Ribadedeva, Pimiango repite candidatura por segundo año, centrada en el hecho de «haber sabido mantener vivas la rica historia y tradiciones del pueblo», destaca desde la asociación Comandefe Marina Laso. Con apenas setenta habitantes, el pueblo atesora un rico patrimonio cultural y medioambiental, desde el encinar autóctono al faro, la ermita de Santu Medé, Santa María de Tina o la cueva con arte rupestre de El Pindal, Patrimonio Mundial de la Unesco. El pueblo cuenta además con una jerga propia, el habla mansolea, ideada por el gremio de los zapateros. Desde su creación en 1975, la asociación ha logrado además mantener las fiestas tradicionales y sumar nuevos eventos a su calendario, como las jornadas de la sidra o la recreación de la llegada de Carlos V.

Desde el vecino concejo de Peñamellera Baja la candidatura presentada es la de Suarías, que repite desde hace nueve años. La conocida como 'capital de la tonada' juega su baza a esa peculiaridad, pues en su haber está un archivo con 10.000 canciones que abarcan desde finales del siglo XIX a la actualidad. «Hacemos mucho por el folclore con la escuela de tonada y baile tradicional. También tenemos un memorial de bolos y una carrera de montaña, la Blincapeñas, con trescientos participantes», explica desde la asociación Cantu La Jorma el presidente, Juan Manuel Martín. Con medio centenar de habitantes, Suarías presenta la peculiaridad de tener «más habitantes en Santiago de Chile que aquí», explica. A la capital chilena llegaron muchos locales animados por el pionero de la emigración, Fernando de la Vega Noriega, quien construyó en 1890 la escuela hoy reconvertida en Archivo tras una rehabilitación impulsada por los vecinos. También la capilla de San Antonio ha sido remozada gracias a su impulso, que llega asimismo al calendario festivo con un festival benéfico y un concurso de pintura.

La emigración, en su caso a México, marca la vida en la localidad cabraliega de Asiegu, que repite candidatura por segundo año. A la memoria presentada anteriormente se suma este año la obra 'Oriundos', de Fernando Fernández, un repaso de la emigración previa a la guerra a través de sus protagonistas, vecinos de la localidad. «Es una especie de 'Cien años de soledad' de Asiegu», destaca uno de los promotores de la candidatura, Javier Niembro. La idea de presentarse a los Princesa, explica, partió de Jesús Ruiz, director del CeCodet, y en el proyecto han colaborado geógrafos, lo que hace de la suya una memoria articulada en torno al territorio y «un modelo de desarrollo». «Con 75 habitantes, tenemos un milagro demográfico, ya que un 12% de los habitantes están por debajo de los once años», explica. A esas singularidades se suma la defensa de las tradiciones, manteniendo por ejemplo las fiestas, o impulsado nuevas ideas para atraer visitantes, desde abrir bancos con vistas a Picos al apadrinamiento a impulsar una campaña de «cowfunding» para sustituir una barandilla de madera deteriorada por una escultura de 45 vacas. Será obra de José Sahagún, escultor asentado en Bélgica. «Ya llevamos 600 colaboraciones y la gente dice que va a volver a ver las vacas», cuenta Niembro.

La localidad piloñesa de Areñes concurre por tercera vez con una candidatura impulsada desde el colectivo Ríu Fontoria, responsable de la recuperación de la fiesta de San roque, en 2013, tras un paréntesis de 28 años. El colectivo también ha logrado la creación de una Ruta del Agua, que recorre varias fuentes , y está recuperando viejos cuentos y canciones, que los mayores de la localidad están contribuyendo a extraer desde las profundidades de la memoria. En Areñes presumen de que su candidatura está apoyada por nombres tan conocidos como el del cantante Melendi, vecino de la localidad.

En otro pueblo piloñés, Coya, también es un colectivo, El Roblón, el que apuesta por que la localidad obtenga este máximo galardón. Entre las iniciativas de recuperación de tradiciones y cultura está la creación de los mercados del Roblón y la celebración de eventos que reconocen a las mujeres o a los mayores de la zona.

El pasado año, el colectivo puso en marcha un acto de homenaje a Dionisio de la Huerta, impulsor del Descenso del Sella y se creó la denominada 'Ruta de Dionisio'. Cursos, talleres, jornadas lúdicas, eventos culturales y presentaciones literarias e, incluso, iniciativas medioambientales de limpieza del río, forman parte de la destacada labor de los vecinos.

Cierra esta flamante lista de candidatos a Pueblo Ejemplar la localidad canguesa de Coviella, cuyos vecinos intentarán por segundo año consecutivo hacer valer la unidad y el trabajo que les caracterizan. No en vano, según indica Juan Pablo Meana, presidente de la Asociación de Vecinos de Coviella (Aveco), que aglutina a la práctica totalidad de los residentes, el suyo es uno de los pocos reductos de la comarca en el que la temida despoblación no se está haciendo fuerte.

«Gracias a la dinamización que llevamos a cabo en los últimos tiempos entre todos, la población aumentó en un 40%», indica, y añade que también están logrando ser motor de empleo. «Desde la asociación creamos cuatro puestos, tanto de monitores para los cursos infantiles y el campamento de verano, como en la cantina». Por ello, cuentan con el apoyo del Consistorio cangués, desde donde consideran que Coviella puede ser un gran ejemplo para el resto de pueblos asturianos.