El nuevo director de Picos promete «diálogo y proximidad» con los vecinos

De izquierda a derecha, José Antonio Roque (Peñamellera Alta), Félix Fernández (Amieva), Manuel Calvo (director general de Biodiversidad), Pablo García, Fernando Lastra, Benigno Fernández Fano (viceconsejero de Medio Ambiente), José Manuel Fernández (Peñamellera Baja), Francisco González (Cabrales), José Manuel Abeledo (Onís) y Gonzalo Suero (teniente de alcalde de Cangas de Onís). /  NEL ACEBAL
De izquierda a derecha, José Antonio Roque (Peñamellera Alta), Félix Fernández (Amieva), Manuel Calvo (director general de Biodiversidad), Pablo García, Fernando Lastra, Benigno Fernández Fano (viceconsejero de Medio Ambiente), José Manuel Fernández (Peñamellera Baja), Francisco González (Cabrales), José Manuel Abeledo (Onís) y Gonzalo Suero (teniente de alcalde de Cangas de Onís). / NEL ACEBAL

Pablo Esteban se reunió por primera vez con los alcaldes y reconoció estar «motivado» ante su nuevo reto, que considera «un privilegio»

LUCÍA RAMOS CANGAS DE ONÍS.

Diálogo y proximidad. Éstas serán las bases sobre las que pivotará la forma de gestionar el nuevo codirector en funciones del Parque Nacional de los Picos de Europa, Pablo García Esteban. El sustituto de Rodrigo Suárez Robledano fue ayer presentado de forma oficial a los alcaldes de los seis municipios asturianos con territorio en el espacio protegido mediante una reunión en la Casa Dago de Cangas de Onís, de la que todas las partes salieron satisfechas. Según el consejero de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Fernando Lastra, los regidores dispensaron a García «una buena acogida» y, efectivamente, estos reconocieron que, por el momento, la impesión que les causó fue positiva. «Le vemos con buen talante, conciliador y dispuesto a hablar con todos los sectores, que es lo que estábamos reivindicando», señaló el portavoz de los alcaldes, José Antonio Roque, de Peñamellera Alta.

En este primer encuentro, uno de los temas centrales de conversación fue la aprobación del Plan Rector de Uso y Gestión de Picos, que, finalmente, parece vislumbrarse en el horizonte. «El parque necesita tener esta norma y por eso se ha trabajado para llegar a un acuerdo político, institucional y ciudadano, donde todo el mundo tenga participación y se vea reconocido. Un documento que combine protección medio ambiental y actividades tradicionales», señaló Lastra. Tras ser presentado sucintamente a los alcaldes, el borrador será llevaro al Patronato que tendrá lugar dentro de unos días y, a continuación, saldrá a exposición pública y se abrirá un plazo de alegaciones. La idea, indicó el consejero, es poder tener el nuevo PRUG aprobado de forma definitiva a finales de 2019.

Precisamente alcanzar un consenso en torno a este plan de uso y gestión es una de las prioridades de Pablo García, quien ayer recalcaba cómo «es fundamental y medular en un espacio protegido, pues es la norma que regula los usos». Eso sí, aseveró que, sin perder de vista este «objetivo transversal», es importante «alcanzar otros microobjetivos, en este caso el cierre 2018 y el inicio del presupuesto de 2019, sin olvidar que todo eso tiene que ir aderezado con diálogo y con proximidad hacia el principal activo del parque nacional, que es el ciudadano».

En este sentido, el nuevo director señaló cómo «los parques nacionales en el siglo XXI están llamados a ser algo más que elementos para la conservación, incluso se debate sobre la posibilidad de que sean un modelo de gestión territorial». Indicó cómo en el caso de Picos, igual que sucede en el Parque Natural de Fuentes del Narcea, que también dirige, el hecho de que exista población debe ser tenido en cuenta en la forma de trabajar, pues es una variable que «está intrínsecamente relacionada con la gestión cotidiana, y sin ella no vamos a poder consolidar un modelo de conservación». Es decir, es necesario conversar con «el paisano, con el pastor y con el empresario» para llevar a cabo una buena gobernanza.

Precisamente esa «cercanía» y esa «disposición para relacionarse, para recoger y escuchar las opiniones y mantener esa interlocución con las personas que viven y trabajan en los Picos de Europa» fue una de las principales razones que motivó la elección de Pablo García como nuevo codirector del parque, según señaló Lastra.

En relación a las críticas vertidas por algunos partidos respecto a la «falta de respeto» que supone elegir a una persona con dedicación parcial para estar al frente del espacio protegido, el consejero aseveró que la dedicación de García «va a ser máxima. Tenemos a una persona con una gran disposición, su presencia en el territorio va a ser constante y si no supiéramos que era posible esa compatibilidad durante este periodo transitorio no lo hubiéramos hecho», apostilló.

Efectivamente, el nuevo director manifestó que llega a Picos «muy motivado. Me parece muy atrativa, muy estimulante», indicó, y aseveró que «es un privilegio el poder dedicar esfuerzo profesional a la gestión de un espacio protegido». Respecto a los retos, señaló que es pronto para fijarse objetivos muy concretos e indicó que comenzará una ronda de visitas a todos los municipios para conocer de mano de sus alcaldes los problemas, necesidades e inquietudes de cada territorio. «Primero vamos a intentar atender a lo urgente y luego ya iremos a lo importante», indicó.

Sí tuvo tiempo ayer de abordar con los regidores tres grandes bloques, como son las infraestructuras ganaderas, los planes de gestión y movilidad dentro del parque y la inversión. En este sentido, el portavoz de los alcaldes recordó que «no todo es palabrería, hace falta dinero para que funcione el parque». Por el momento, el Principado ya reservó 300.000 euros para ayudas a las áreas de influencia en 2019.

 

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