Once cosecheros se unen en Caravia para vender arándanos por toda Europa

Línea de envasado de los arándanos de Berry Blue, en el polígono de Carrales. /  FOTOS: XUAN CUETO
Línea de envasado de los arándanos de Berry Blue, en el polígono de Carrales. / FOTOS: XUAN CUETO

En su primer año, la sociedad ubicada en el polígono de Carrales confía en superar las 70 toneladas y dar empleo a más de quince personas

GLORIA POMARADACARRALES (CARAVIA).

Los arándanos cultivados en Asturias se pondrán a la venta desde este verano en todo el país y parte de Europa a través de una nueva sociedad integrada por los propios cosecheros y exenta de intermediarios. Berry Blue World S.L. es la empresa que aglutina, por el momento, a once productores de Tineo, Grado, Oviedo, Villaviciosa, Nava o Salas, decididos a tomar las riendas de la distribución de sus bayas. «Se paga al mejor precio posible, queremos que el control lo tengan los productores. Uno de los objetivos es llegar al lineal del supermercado y quitar intermediarios», explica Rodrigo Llera, presidente de la sociedad y también productor, con plantación en Nava.

La idea de sumar fuerzas surgió en septiembre de 2018, tras la «mala campaña» vivida el pasado verano por «cuestiones climatológicas y la competencia del mercado europeo, sobre todo de países del Este como Ucrania o Polonia», señala Llera. A ello se sumó un contexto de cierre de algunas de las principales distribuidoras que operaban en Asturias, por lo que «hubo gente que se quedó sin plataforma en la que entregar sus arándanos». Una vez tomada la determinación de crear una nueva empresa, los promotores comenzaron a reunirse con los cosecheros, hasta una treintena en sus inicios. «Al final quedamos once y entre finales de abril y mayo empezó el trabajo duro», relata. Esa tarea pasó por la elección de un espacio físico, ubicado finalmente en una nave ya edificada del polígono industrial de Carrales, en Caravia. «Hubo una buena disposición del Ayuntamiento», agradecen desde Berry Blue. Entre los motivos del emplazamiento se encuentra también la cercanía, tres naves más allá, de The Rustic Queen, fábrica de mermelada que emplea precisamente los arándanos. «Los que no dan el calibre se pasan a la fábrica, así se evitan los costes de transporte», indica Llera.

En las últimas semanas, los socios de Berry Blue han terminado de ultimar los detalles de la instalación, que cuenta con una máquina «única en el norte de España», destaca. «Tenemos una máquina muy buena, hace el calibrado, tiene sensores láser que dan el azúcar, selecciona, envasa y etiqueta», enumera. Cuentan además con una sala de refrigerado con dos cámaras, una para la línea ecológica y otra para la normal. Todo ello ha supuesto una «inversión importante» que, dado lo apurado de los plazos, no se ha podido beneficiar de ayudas públicas. A pesar del escaso margen, el montaje ya ha echado a andar. El envasado y distribución vive su temporada alta durante el verano, unos meses en los que esperan comercializar más de setenta toneladas de sus socios. «Podemos llegar a las cien, depende de los terceros que vengan con nosotros», indica Llera, que recuerda que el proyecto sigue abierto a todos los cosecheros asturianos. La idea de futuro, precisa, pasa incluso por llegar a los de comunidades limítrofes.

Por el momento, en esta primera campaña los arándanos de Berry Blue se distribuirán por España y distintos países europeos, como Francia, Alemania y Reino Unido. «El mercado nacional del arándano es pequeño todavía, mientras que en el internacional está más interiorizado», apunta. Traducido a empleo, el nuevo negocio asentado en Caravia permitirá contratar a dos trabajadores durante todo el año y «entre diez y quince eventuales».

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