El paraíso piloñés de los asturcones

Tres asturcones galopan por la finca de la asociación conservacionista en Vallobal. / FOTOS: NEL ACEBAL
Tres asturcones galopan por la finca de la asociación conservacionista en Vallobal. / FOTOS: NEL ACEBAL

Los ejemplares aguardan en una finca de Vallobal su retorno al Sueve, donde resiste ajeno a los cuidados humanos 'Indomable'

G. POMARADA INFIESTO.

Cada mes de agosto desde hace 38 años la vista de asturianos y turistas se posa por un día en unos équidos de pequeña alzada que desafían con su bravura a todo aquel que osa montarles. Sin embargo, la raza del asturcón trasciende a la fiesta que lleva su nombre y es ante todo un proyecto de conservación de una especie autóctona en el que se afanan durante todo el año los integrantes de la Asociación para la Conservación del Asturcón del Sueve (Acas). Los ritmos de los voluntarios se adaptan a los del propio tiempo, que marca la fecha para bajar a los ejemplares de la sierra. Este año, el momento elegido fue a mediados de diciembre.

Desde entonces, los diecinueve asturcones que consiguieron 'pescar' se encuentran en una finca que Acas posee en la localidad piloñesa de Vallobal, en la que permanecen hasta la llegada del buen tiempo. «Aquí tienen pasto y forraje y va alguien todos los días a verles», cuentan. Los animales disponen además de un establo con las puertas abiertas en caso de que quieran cobijarse durante las noches de bajas temperaturas. No obstante, revelan sus cuidadores, en estas últimas semanas de heladas los asturcones han hecho gala de la valentía que les caracteriza y han permanecido a la intemperie. «Con las heladas intentamos traerlos a la cuadra y no quisieron. Por la mañana estaban como cubiertos de hielo, pero tienen un pelaje gordo que les protege», indican.

Dentro de la osadía de los asturcones existe además una categoría especial, la de los ejemplares que pasan el invierno en el propio Sueve. Este año son tres, indican desde la asociación, y entre ellos se encuentra el mítico 'Indomable', que acumula nueve fiestas imbatido. Le acompaña también 'Escurridizu', montado por primera vez el pasado agosto. No obstante, los integrantes de Acas mantienen un seguimiento de estos asturcones y, en caso de grandes nevadas, acuden a buscarles. «Si nieva tienen que andar escarbando para encontrar comida, mientras que abajo tienen pasto», indican.

El camino de vuelta hacia la sierra coincide habitualmente con «finales de mayo o principios de junio, dependiendo de que a las yeguas las cubriera ya el semental para evitar que las tomen otros caballos», apuntan desde Acas, que trata de preservar la pureza de la raza. En el Sueve permanecen en total libertad hasta días antes de la fiesta, cuando se vuelven a reunir para el enfrentamiento cuerpo a cuerpo entre humanos y asturcón.

La cita en Espineres cumple este año 39 ediciones y se celebrará el 24 de agosto. Hasta entonces, la asociación conservacionista seguirá velando por los asturcones y luchando por dotar a la fiesta del anhelado distintivo de interés turístico nacional.