Parres aprueba el PGO tras doce años de retrasos y un reinicio desde cero

Manos alzadas para aprobar el PGO de Parres, con la abstención de las dos ediles de IU. /  G. P.
Manos alzadas para aprobar el PGO de Parres, con la abstención de las dos ediles de IU. / G. P.

El documento fija un máximo de 2.400 nuevas casas y apuesta por la rehabilitación de la vivienda tradicional en los pueblos

GLORIA POMARADA ARRIONDAS.

Después de doce años de tramitación, el Ayuntamiento de Parres daba ayer el paso definitivo para hacer realidad el Plan General de Ordenación (PGO) del concejo. Con la aprobación en el Pleno de la pasada tarde, el documento pasa ahora a la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA), que debe emitir el beneplácito final para su posterior publicación en el boletín y entrada en vigor. Entre los grupos municipales impera un sentir mayoritario: la necesidad de contar con un plan aprobado a pesar de que «no enamora al 100%». Así lo entiende el alcalde, Emilio García Longo (PSOE), quien obtuvo el respaldo de Foro y PP. Por su parte, las ediles de Izquierda Unida optaron por una «abstención crítica», pues consideran que «no es el mejor plan y no atiende a la demanda de la mayoría». También pusieron en duda la vigencia temporal del recién aprobado documento, al que le dieron como fecha de caducidad «mayo de 2019».

Desde que en 2006 se iniciasen los trámites para dotar a Parres de PGO, muchos y variados han sido los escollos enfrentados: «La aprobación anterior la dejó sin efecto la Corporación por la contestación que tuvo, entonces partió de cero», recordó el primer edil. En 2015, el Pleno daba luz verde al documento de aprobación inicial del actual plan, con el correspondiente periodo de exposición pública en la fase siguiente, en la que sumó un total de 171 alegaciones presentadas en tiempo y forma, más otras diez «extemporáneas que se tuvieron en cuenta», dijo García Longo. Un 43% del total fueron estimadas y un 55,9% estaban relacionadas con los núcleos rurales y el suelo urbano. Además, a lo largo del proceso «hubo cuatro planes hidrológicos», abundó el primer edil, quien recordó que la inundabilidad del concejo fue uno de los «condicionantes» añadidos a la «larga tramitación».

Arriondas Norte y quintanas

El crecimiento previsto en el PGO amplía en 95 las viviendas contempladas en las normas subsidiarias vigentes, hasta un total de 2.400 casas repartidas entre la zona rural y urbana. En esta última, una de las zonas de desarrollo futuro se encuentra en Arriondas Norte. En los 96 núcleos rurales y las 158 quintanas del concejo, el crecimiento potencial es del 70% sobre las actuales viviendas. Uno de los fines pasa precisamente por «frenar la tendencia de despoblamiento de la zona rural». El PGO apuesta también por evitar la diseminación, cerrando de forma prioritaria los núcleos e impulsando políticas de recuperación y renovación urbana. Las cifras son, para el equipo de gobierno, adecuadas a la realidad económica, ya que «nada parece indicar que en los próximos diez años vaya a haber una eclosión» similar a la de la pasada década.

En cuanto al suelo industrial, el plan recoge la ampliación del polígono de Prestín con el fin de fomentar «nuevos modelos económicos». En materia de protección, son 243 los elementos catalogados y 218 los considerados como patrimonio municipal. Además se reconocen dos espacios naturales de especial protección y cuatro hábitats, con una superficie de 7.000 hectáreas. «El plan es transparente, participado por todos y realista; pensado para una gestión ágil y eficaz», zanjó García Longo.