A un paso del quebrantahuesos

Dos de las jóvenes excursionistas prueban las nuevas gafas de realidad virtual. / FOTOS: NEL ACEBAL
Dos de las jóvenes excursionistas prueban las nuevas gafas de realidad virtual. / FOTOS: NEL ACEBAL

La fundación ofrece excursiones para ver de cerca a las aves carroñeras de Picos | La actividad incluye una visita al comedero de la Huesera, explicaciones sobre los necrófagos y un viaje virtual de 360 grados en una carroñada

GUILLERMO FERNÁNDEZCANGAS DE ONÍS.

Un centenar de buitres y entre ellos el quebrantahuesos 'Atilano', de seis años, sobrevolaban al mediodía de ayer el comedero de la Huesera, en el interior del Parque de Picos de Europa. Esperaban la llegada de casi doscientos kilos de carroña, residuos no comercializables como vísceras y patas de cabritos y corderos, para darse un festín. En ese momento, desde el Mirador de la Reina, 63 chavales, hijos de militares de la Guardia Real, acompañados por quince cuidadores y coordinados todos por el subteniente Juan Fernández, observaban asombrados el espectáculo. Ese grupo de jóvenes inauguraba el programa de actividades de ecoturismo 2019, puesto en marcha por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ).

Escucharon con gran atención las explicaciones ofrecidas por Javier Gil y Juan Carlos González, biólogos de la FCQ. Por ejemplo, se enteraron de la vida silvestre de todas las rapaces que conviven con el quebrantahuesos, de las relaciones entre ellas y de la ingesta de comida. Desde ayer ya saben, por boca de Javier Gil, que el quebrantahuesos «se extinguió en Europa hacia 1930, quedando solo 20 parejas en los Pirineos y 130 en la actualidad». De los ejemplares pirenaicos descienden los quebrantahuesos que se reintroducen desde hace años en los Picos. A esas aves se les aplica «la técnica de Hacking por impronta natural, que se basa en evitar la filopatria, que no se vayan a su lugar de origen, que se queden, acojan a los que vayan llegando y acaben formando un grupo fundador», detalló Gil a los chavales.

De los buitres, y el quebrantahuesos es uno de ellos, explicó Juan Carlos González que realizan «una gran labor ambiental, un papel importante dentro de la naturaleza en la eliminación de virus y bacterias».

Para dar carpetazo al momento de banquete necrófago, los chavales se colocaron unas gafas de realidad virtual y, al quitárselas, casi todos comentaban que «ves una grabación de 360 grados de una carroñada y parece que te están cayendo los buitres encima». «Resulta espectacular», exclamaban.

Estas son las actividades que incluye el programa de ecoturismo de la FCQ. Todos los viernes de los meses de julio, agosto y septiembre, a las 10.15 horas, saldrá de Cangas de Onís un microbús de ALSA, con veinte plazas, para trasladar a los interesados hasta el Mirador de la Reina. Eso sí «conviene efectuar la reserva con antelación», recomiendan los responsables del proyecto. Además, la visita, de una hora de duración, se completa con un desplazamiento al lago Ercina para realizar «un paseo por el camino del Mirador del Príncipe, lugar desde el que se puede observar la ubicación del quebrantahuesos».

En el día de ayer, los hijos de militares de la Guardia Real quedaron «encantados con la visita». A Clara Sebastián la actividad le pareció «entretenida, aprendimos cosas que no sabíamos». Rodrigo Velasco dijo que «sabía que los buitres eran carroñeros, pero desconocía que primero comían los adultos». A Lucía Carrasco le sorprendió «ver a los buitres tan de cerca y tantos juntos, así como saber de su convivencia con otras aves». Y Hugo Lovaco valoró que «me gustó y repetiría la experiencia».