Mil personas buscan salud en Cañu

Procesión de las imágenes y los ramos por las calles de la localidad canguesa de Cañu. /  FOTOS: JUAN LLACA
Procesión de las imágenes y los ramos por las calles de la localidad canguesa de Cañu. / FOTOS: JUAN LLACA

Acompañadas por gaita y tambor, dos ramos y un enorme gentío, cuatro mujeres trasladaron la imagen de la Virgen Devotos y romeros de toda la comarca oriental 'invadieron' la localidad canguesa

GUILLERMO FERNÁNDEZ CANGAS DE ONÍS.

Un cielo cubierto de plomizas nubes, que amenazaba lluvia, no impidió la llegada de un millar de devotos, romeros, turistas y curiosos a la localidad canguesa de Cañu para participar en el día grande en honor a la Virgen de la Salud. Vinieron desde todos los concejos de la comarca oriental y más del 90% de los presentes eran mujeres, que acudían con el fin de pedir «salud para el cuerpo y el alma». Las primeras notas de asturianía de la mañana procedían de la Agrupación Folclórica Picos de Europa, cuyos componentes, dirigidos por Javier Torroba, ofrecieron un pasacalles y bailaron el Saltón antes de que comenzara la eucaristía.

De oficiar la misa en la capilla de San Miguel, a orillas de la carretera que serpentea hacia el Pontón, se encargaron los sacerdotes José Antonio Alonso y Marcos Cuervo, los nuevos responsables de la Unidad Parroquial formada por Amieva, Cangas de Onís, Onís y Ponga. Estuvieron asesorados por Luis Álvarez, párroco jubilado, con 35 fiestas de la Salud a sus espaldas.

Tras la función religiosa se formó una concurrida procesión encabezada por el gaitero Tomás Montes Hevia y la tamboritera Ana María Morán Arnaldi. Seguían dos ramos, uno de rosquillas dulces y otro de pan artesanal, a hombros de ocho lugareños: Diego Gómez, Luis Miguel Moro, José Ángel Mata, Javier García, Vicente González, José María Fernández Soto y los dos Gabi García, padre e hijo. Por detrás de las pirámides de pan aparecía el grupo folclórico.

Abrían la comitiva sacra las imágenes del arcángel San Miguel, el Ángel de la Guarda y la Virgen de la Salud, en cuyos varales oficiaban como costaleras cuatro mujeres: Carmen Fornés, Marlene Alonso, Elena González y Liliana Galán. Los tres sacerdotes, el alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González, y un elevado número de fieles cerraban el cortejo. Se subastaron con celeridad y a buen precio los panes de los ramos y el pirotécnico Ramón Fresno, llegado desde Villaviciosa, prendía fuego a los petardos y giratorios que formaban parte del Xigante, la figura de un pescador que fue quemada.

Finiquitaba la mañana festiva el grupo Picos de Europa con un selecto festival folclórico y la interpretación de las jotas de Caldueño y Tormaleo, la Muñeira de Ibias y la Media Vuelta. Superadas las dos de la tarde, el millar de personas que había invadido pacíficamente Cañu por la mañana, abandonaba sosegada la localidad canguesa.