«Los Picos nos quitan a un gran amigo»

«Los Picos nos quitan a un gran amigo»
El tanatorio de Arenas de Cabrales se quedó ayer pequeño para despedir al joven montañero Félix Moradiellos. / NEL ACEBAL

Cabrales llora la muerte del joven Félix Moradiellos en un accidente de esquí

G. P.

El dolor y la incredulidad se extienden entre los cabraliegos tras la pérdida de Félix Moradiellos López, el montañero de 35 años de Arenas de Cabrales que el domingo fallecía al despeñarse en la vertiente cántabra de Picos. Sus restos mortales llegaban ayer al concejo tras ser practicada la autopsia en Cantabria y, una vez en el tanatorio, fueron muchos los amigos y vecinos que acudieron a arropar a la familia en unos momentos «muy duros», explicó Juan José Álvarez, tío político del joven y experto guía de montaña que describe el accidente como «una fatalidad». Félix era de hecho un «montañero fortísimo» y un buen conocedor de la zona donde se produjo el siniestro, en el pico Mancondiu, dentro del macizo de Ándara. «Fue el típico accidente de montaña, resbaló en la cumbre al estar la nieve dura», indicó.

También desde el grupo de montaña de Cabrales, al que pertenecía, insistían ayer en su experiencia. «Siempre andaba por arriba de una forma u otra», relataron sobre el que fuese su compañero durante «muchos años». «Sólo podemos mirar a los Picos con mucha rabia, rabia por quitarnos a un gran amigo y compañero, una persona que amaba tus cumbres», expresaban en su perfil de internet.

El luto se extiende también entre la comunidad educativa del colegio de Las Arenas, a la que Félix estaba vinculado como taxista. Cubría dos rutas escolares, las de los pueblos de Oceño y Asiegu, y esos niños con los que trataba a diario «están muy afectados», señalaron desde el centro, que ha pospuesto al día 7 el carnaval previsto para hoy en señal de duelo.

Recordaron además que era su hermano, David, quien primero se encargaba del transporte de los menores, hasta que otro trágico accidente provocó su muerte hace año y medio. Tenía 39 años y en su caso falleció al intentar entrar a su casa por una ventana, en septiembre de 2017. «La familia está destrozada, solo eran ellos dos de hermanos», indicó su entorno.

Hoy, al mediodía, Cabrales despedirá en la iglesia parroquial de Santa María de Llas a uno de los habitantes más apreciados del concejo. A continuación, sus restos mortales serán trasladados a Oviedo, donde será incinerado.