La «pionera» del turismo en Nueva

Loli González Cortina recibe el ramo de manos de Lucio Carriles, alcalde de Nueva. / JUAN LLACA
Loli González Cortina recibe el ramo de manos de Lucio Carriles, alcalde de Nueva. / JUAN LLACA

La langreana Loli González pasa el verano en el pueblo desde hace setenta años | Los vecinos rinden homenaje a una visitante a la que «todos quieren», habitual de las tertulias nocturnas y los paseos por Cuevas del Mar

GUILLERMO FERNÁNDEZ LLANES.

En un acto sencillo, emotivo y muy breve, de apenas diez minutos de duración, un centenar de vecinos de Nueva de Llanes, convocados por Ana Puertas, rendían homenaje este fin de semana a Loli González Cortina, nacida en Sama de Langreo hace 93 años. Aunque lo pareciera, la homenajeada no había ganado un Oscar de Hollywood como mejor actriz secundaria, sino que sus colegas estivales la vitoreaban por haber cumplido setenta años consecutivos de veraneo en el pueblo llanisco. Llegó acompañando a sus padres en 1948, continuó con su marido Pepe García Ordiz, fallecido hace once años, y sigue acudiendo puntual a la cita con unos lugareños que la adoran. Y para que quedara constancia de la sencillez del acto, solo le entregaron un ramo de flores. Pero se enteró de que la querían.

La directora de la Casa de la Cultura, Estrella Collado, calificó a Loli como «la pionera del turismo en Nueva, su segundo pueblo». E hizo hincapié en que, junto a 'su' Pepe, formaban «una pareja de carácter jovial y desenfadado que encajaba en cualquier ambiente». Definió al marido como «hombre culto, buen cantante, fumador empedernido y uno de los primeros socios que tuve en la biblioteca».

Ana Puertas hizo un pormenorizado repaso a la biografía de la homenajeada, especialmente a su relación con Nueva, y recordó «las caminatas del matrimonio a la playa de Cuevas del Mar, las tertulias en la arena bajo la sombrilla, los chapuzones y las interminables charlas nocturnas». Describió a Loli como gran aficionada al fútbol, «hasta el punto de que no se perdió ningún partido del Mundial de Rusia».

El alcalde de Nueva, Lucio Carriles, que fue quien le entregó el ramo de flores vecinal, calificó el acto como «entrañable y pleno de sentimiento». En relación a la procedencia de Loli González, destacó que los veraneantes de la cuenca del Nalón, como ella, «fomentaron el turismo en Nueva con dinero e inversiones. Participaron en el devenir del pueblo, fueron llegando poco a poco, hasta el 'boom' actual de la localidad en el que el número de coches parece superar al de habitantes».

Fuera de protocolo, si es que allí había protocolo, la lugareña Jorgelina García, sin micrófono, le dijo a Loli: «Siempre se recoge lo que se siembra y tu plantaste buena semilla. Que seas feliz, te lo mereces, nos quieres y te queremos».

La homenajeada, que goza de salud excelente y memoria envidiable, visiblemente emocionada, comentó: «Gracias a todos. Nunca olvidaré este momento». De entre el calor que Loli recibió de sus vecinos estivales, surgió una agradable voz para recordar «una frase de Pitágoras: Una bella ancianidad es la recompensa a una buena vida».

Tan familiar resultó el acto que ni siquiera se sirvió el tradicional aperitivo que suele acompañar a estos eventos. Eso sí, Loli González tardó más de una hora en despedir a todos aquellos, sus amigos de corazón, que habían acudido a compartir unos minutos con la que está considerada como la «pionera del turismo en Nueva».

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