El presunto acoso a una menor en Llanes vuelve a juicio con distinto magistrado

El próximo 4 de julio se celebrará una nueva vista al considerar la Audiencia que el caso no fue «debidamente valorado» por la primera jueza

G. POMARADA / L. RAMOSLLANES.

El caso de presunto acoso a una menor en Llanes por parte de tres compañeras volverá a pasar por dependencias judiciales, también por el Juzgado de Menores, pero con distinto magistrado. Será el próximo 4 de julio y con las partes reafirmadas en las posturas ya defendidas en la primera vista, celebrada el pasado enero. Entonces, la sentencia dictada por la magistrada fue absolutoria para las tres acusadas, al considerar como «injurias leves» los insultos proferidos contra la víctima, aquejada de una enfermedad que afecta a su apariencia física, y a la que llamaron «asquerosa, calva o sidosa». Tras recurrir el fallo la familia de la menor, la Audiencia Provincial ordenó la celebración de un nuevo juicio al considerar que el caso no había sido «debidamente valorado».

Un nuevo juicio que para la madre de una de las acusadas volverá a terminar con la absolución de las tres menores. «Confío en que la Justicia nos dé la razón por segunda vez», aseveraba ayer María Begoña Fernández, y criticaba que «la acusación va a volver a llevar a un testigo falso». Se refería esta progenitora a «un chico joven que ni siquiera va al instituto y que está cometiendo un delito al mentir al juez». Su hija, aseveró, «está yendo al psicólogo y con tratamientos de relajación por los ataques de ansiedad que sufre», por lo que confió en que «este chico diga la verdad, que él no vio nada, porque no pasó ninguna de las barbaridades que están diciendo». De no ser así, advirtió, «habrá consecuencias. Si vuelve a mentir haré lo posible por que el juez vea lo que está haciendo y pague por ello, por todo lo que les están haciendo pasar a estas niñas», recalcó.

Sobre ese supuesto testigo, la primera sentencia apuntó a que su versión «no tiene suficiente solidez» e «incurre en contradicciones». Desde la acusación señalan por su parte que «no se sostiene» que el testigo presentado sea falso. «Lo dicen porque no iba al instituto, pero nunca se dijo que fuera, lo presenció por la calle», señala la letrada de la joven. La representante legal indica además que ese joven será previsiblemente citado el próximo día 4, al no esperarse «ningún cambio» respecto a las testificales de la anterior vista.

Sobre el resultado del nuevo juicio, en el entorno de la menor confían en que la sentencia sea acorde a los hechos probados y, por tanto, condenatoria. Entre esos hechos probados ya recogidos en la primera sentencia figuran los mencionados insultos de «'Sindi, 'asquerosa', 'sidosa' y 'calva'», proferidos «cuando se encontraban en la localidad de Llanes». Sin embargo, la jueza consideró que «no se ha acreditado que estos hechos supusieran un trato degradante ni que menoscabara gravemente la integridad moral de la denunciante».

Tampoco quedó acreditado para la primera magistrada que las tres adolescentes hubiesen sido partícipes de unas pintadas en el parque Paseo de las Marismas, en el mes de octubre de 2017. En ellas se incluían mensajes como «chupa vergas, sindi, asquerosa, das más miedo que la poli, ojos sin pestañas, puta calva, sidosa», según recoge la sentencia.

En el primer juicio, la Fiscalía pedía para las tres presuntas autoras, todas ellas menores de edad en el momento de los hechos, nueve meses de tareas socioeducativas. Por su parte, la acusación particular, ejercida por la madre de la otra adolescente, reclamaba quince meses de tareas y una indemnización de 3.000 euros en concepto de daños psicológicos, morales y perjuicios.