El Principado estudiará la apertura de las cuevas con arte rupestre a «medio plazo»

El Principado estudiará la apertura de las cuevas con arte rupestre a «medio plazo»

Un nuevo plan de Patrimonio y la Universidad de Oviedo analizará el estado de conservación de los cinco yacimientos Patrimonio de la Humanidad

GLORIA POMARADA

La apertura de las cuevas con arte rupestre declaradas Patrimonio de la Humanidad y actualmente cerradas al público deberá esperar a las conclusiones de un nuevo estudio del Principado. El plan, que elaborará Patrimonio en colaboración con la Universidad de Oviedo, dará continuidad a un análisis elaborado en los dos últimos años, cuyos resultados han sido presentados esta mañana en el Centro de Arte Rupestre Tito Bustillo, en Ribadesella.

Ese estudio inicial ahora concluido «sirve para establecer las bases del futuro plan de gestión», explicó la directora general de Patrimonio, Otilia Requejo. Ese futuro documento abordará seis ejes, desde la recopilación documental a investigaciones in situ pasando por la creación de una base de datos digital y medidas de gestión sostenible para los yacimientos. De los resultados obtenidos se derivará asimismo la decisión sobre la apertura de cuevas como las de Llonín o La Covaciella. Será, no obstante, un dictamen a «medio plazo», detalló Requejo.

En cuanto a las observaciones ya perfiladas sobre Tito Bustillo, Candamo, La Covaciella, Llonín y El Pindal, los expertos han detectado que el estado de conservación es bueno, si bien existen diferencias entre aquellas abiertas al turismo y las que permanecen clausuradas. Así, es La Peña de Candamo la que presenta los mayores problemas, explicaron, mientras que la cabraliega de La Covaciella está «magníficamente conservada». En su estado, abundaron, también influyen elementos naturales, como la incidencia del río San Miguel en el caso de Tito Bustillo.

La presentación del estudio ha coincidido con la reunión de la comisión de coordinación del Bien Cueva de Altamira y Arte Rupestre Paleolítico del Norte, en la que han participado los gobiernos de Asturias, Cantabria y País Vasco.