El Principado recupera las visitas a San Antolín y las amplía hasta final de año

Los primeros visitantes que el pasado año disfrutaron de la apertura de San Antolín, a la salida del templo llanisco. / NEL ACEBAL
Los primeros visitantes que el pasado año disfrutaron de la apertura de San Antolín, a la salida del templo llanisco. / NEL ACEBAL

Los recorridos guiados comienzan hoy mismo y dan respuesta a la Ley de Patrimonio Cultural, que obliga a su apertura al tratarse de un BIC

G. POMARADALLANES.

Las visitas al templo llanisco de San Antolín de Bedón regresan con calendario ampliado. La primera de las jornadas de apertura del Bien de Interés Cultural (BIC) está programada para hoy mismo y se extenderán hasta diciembre, lo que supone tres meses más que en 2018, cuando la iglesia recuperó la apertura al público entre el 20 de julio y finales de septiembre, tras dos años de ausencia.

Como ya ocurriese durante la pasada temporada, las visitas serán guiadas y se llevarán a cabo durante los viernes, a excepción del 30 de agosto y el 29 de noviembre. El horario de los recorridos comenzará a las 10 horas y se prolongará hasta las 14 horas, con pases de media hora de duración. Desde el Principado, que anunciaba ayer mismo la reapertura, recuerdan la necesidad de realizar reserva previa telefónica, así como la gratuidad de las visitas, «con el fin de respetar la Ley de Patrimonio Cultural, que establece que en los inmuebles de interés cultural sus propietarios, poseedores o titulares deberán señalar un número mínimo de cuatro días al mes, durante al menos cuatro horas por día, para su visita pública». La falta de cumplimiento de esa ley ya había sido censurada el pasado 2018 por el Ayuntamiento de Llanes, mientras que el consejero de Educación y Cultura, Genaro Alonso, había expresado en los últimos meses la voluntad de su departamento de extender el calendario de visitas incluso a «todo el año».

Cuestión de la titularidad

Para reabrir el templo el pasado verano fue necesaria una negociación entre Principado y propietarios de los terrenos, quienes habían venido expresando su «plena y absoluta disponibilidad para pactar y establecer un régimen de visitas ordenado». Fueron los mismos titulares de la finca en la que se asienta la iglesia del siglo XIII quienes colocaron en 2016 un vallado, que justificaron entonces como medida de seguridad dado el peligro que podría suponer para los visitantes el estado de los inmuebles que integran el antiguo monasterio.

En el debate sobre la apertura al público, defendida desde el Principado como medida de «fomento y difusión de los altos valores patrimoniales de la iglesia», subyace la cuestión de la titularidad, que enfrenta desde años atrás a los distintos agentes implicados. El Ayuntamiento llanisco insiste en que esa titularidad del bien debe ser pública, mientras que el Gobierno autonómico se viene mostrando partidario de abordar en primer lugar la cuestión de la conservación.

No obstante, este mismo invierno el consejero de Cultura se mostraba decidido a llegar «hasta las últimas consecuencias para aclarar» a quién corresponde la propiedad. Su manifestación llegaba tras una respuesta dada por el Ministerio a Foro, en la que aludían a que «no cabe la posibilidad de poner en marcha la intervención prevista en el monasterio de San Antolín de Bedón por cuanto se trata de una propiedad privada y el Estado no puede asignar fondos públicos para su restauración». Sin embargo, esa rehabilitación estaba contemplada en los prorrogados Presupuestos Generales del Estado de 2018 con una partida de 500.000 euros, a compartir con Santa María de Obona, en Tineo.

San Antolín volvió a aparecer en las fallidas cuentas de 2019, con la previsión de destinar 60.000 euros en el primer ejercicio al proyecto de ambos templos asturianos, reservando el resto de la cuantía a la ejecución de las tareas durante el año siguiente.

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