«El Principado se salta la ley al suspender las visitas a San Antolín»

El acceso al templo de San Antolín de Bedón lleva años cerrado por los dueños de los terrenos. / ACEBAL
El acceso al templo de San Antolín de Bedón lleva años cerrado por los dueños de los terrenos. / ACEBAL

La concejala de Cultura de Llanes, Marisa Elviro, se dirigirá esta semana a la consejería para pedir explicaciones por la falta de continuidad de las visitas al templo románico

LUCÍA RAMOS LLANES.

El pasado 20 de julio la iglesia llanisca de San Antolín de Bedón abría sus puertas al público tras varios años cerrada. Pese a la incesante lluvia, medio centenar de personas se congregaron en las inmediaciones del templo románico, emplazado en la parroquia de Naves, para poder empaparse de su historia y arquitectura. Fueron los primeros y solo un avance de las más de ochocientas personas que pasarían por el monumento hasta que el 28 de septiembre quedase de nuevo cerrado al terminarse el régimen de visitas acordado con la propiedad de los terrenos sobre los que se asienta. Un cierre que no sentó nada bien en el seno del equipo de gobierno llanisco, cuya concejala de Cultura, Marisa Elviro (Vecinos por Llanes), manifestaba recientemente a este diario su intención de hacer llegar un escrito al Gobierno regional reclamando, entre otras cosas, la continuidad de las visitas.

«No entendemos cuál es el motivo de que se hayan cancelado las visitas, pues son obligatorias por ley, con independencia de que sea verano o invierno y de la afluencia a las mismas», manifestó la edil. L a Ley de Patrimonio Histórico, agregó, «establece que se debe permitir un acceso mínimo al tratarse la iglesia de San Antolín de un bien de interés cultural (BIC), pero el Principado se lo está saltando sin justificación». Efectivamente, la normativa establece que los propietarios o tomadores de un BIC deben permitir el acceso del público un mínimo de cuatro horas al día durante, al menos, cuatro días al mes. Ese fue el calendario que se cumplió durante este verano, con visitas guiadas a cargo de la llanisca Mónica Balmori, pero tras la última, que tuvo lugar el 28 de septiembre, el templo no volvió a abrir sus puertas y, según manifestaron a este diario fuentes de la Consejería de Cultura, no hay de momento noticias al respecto de una posible reanudación de las mismas.

Así las cosas, Marisa Elviro tiene pensado enviar esta misma semana un escrito al Principado en el que preguntará al titular del departamento de Cultura, Genaro Alonso, por los motivos que le han llevado a suspender el régimen de visitas, así como por si está prevista su reanudación. «Estaba esperando para ver si había alguna comunicación oficial al respecto, pero viendo que pasa el tiempo y no dicen nada, voy a reclamar respuestas», indicó. «Si un turista, un estudioso o yo misma queremos visitar el templo, la ley nos da derecho, pero el Principado no está cumpliendo», apostilló.

Otro de los aspectos que irritan a la edil y sobre el que ya registró una pregunta hace meses sin haber recibido, por el momento, respuesta, son los derechos de imagen de la iglesia de San Antolín de Bedón que se otorgan a los propietarios de los terrenos sobre los que se asienta en el convenio rubricado entre el Principado y la misma propiedad. «En el escrito que envíe esta semana voy a volver a preguntar por este asunto también, pues no entiendo cómo es posible reservar derechos de imagen de un bien de interés cultural y otorgárselos a unas personas que ni siquiera están reconocidas como sus propietarios», indicó.

Efectivamente, el aspecto de la titularidad del templo románico sigue todavía abierto y también en este sentido pretende Elviro dar un paso al frente. «En el próximo Pleno vamos a llevar la moción que se acordó entre todos los grupos municipales para pedir que se declare nula la resolución de 1996 con la que empezó todo», anunció. Se refiere la concejala a un expediente de defensa patrimonial que se puso en marcha en la citada fecha y que concluyó que San Antolín no era estatal. Según detectaron desde Podemos, dicho documento presentaría «defectos de forma», pues se tramitó como un expediente de investigación cuando en realidad era de defensa. Como consecuencia de esto, se desinscribió la iglesia llanisca del inventario, lo que más tarde llevaría al Estado a apoyarse en la doctrina de los actos propios, que impide contradecirse, para no reclamar la titularidad del BIC, pese a «la existencia de nuevas pruebas», indicó Elviro.