«Prolifera la idea del campo como parque temático», dicen los universitarios

Presentación de las conclusiones, ayer en Cangas. / XUAN CUETO
Presentación de las conclusiones, ayer en Cangas. / XUAN CUETO

Alumnos de todo el país, China, Honduras y Francia analizan el paisaje del Oriente con una «mirada multidisciplinar»

G. POMARADACANGAS DE ONÍS.

Han recorrido la comarca oriental desde la majada de Soñín al valle del Güeña, paseando por sus pueblos y conversando con sus gentes, bien sean gaiteros, pastores o académicos. De la experiencia de esta última semana, la veintena de alumnos internacionales de universidades de Madrid, Barcelona, Bilbao, Córdoba y Basilea han extraído una serie de conclusiones que ayer se encargaron de exponer en la Casa de Cultura de Cangas de Onís. «Ha sido una primera aproximación desde una mirada multidisciplinar, uno de los resultados es la necesidad de promover estos formatos de aprendizaje», explicó Fernando García Dory, de la entidad organizadora Campo Adentro.

Otro de los aspectos detectados por los estudiantes, de ramas tan dispares como el arte, la ingeniería o la sociología, es la «proliferación de la idea del campo como parque temático», por lo que apuntan a la necesidad de «cuidar que no se generen puntos negros» como pueden ser el exceso de «parkings o carteles tipo autopista». «Se trata de armonizar las necesidades de desarrollo con la conservación del paisaje», indicó García Dory.

El grupo, que recuerda que las suyas son meras recomendaciones, aboga además por preservar los elementos patrimoniales e implicar para ello a la población local, tal y como recoge el Convenio de Florencia, indicaron. «Hay que atender a la custodia del territorio, con orientación y reconocimiento a la gente que se hace cargo del mantenimiento», señaló García Dory. De la experiencia, los estudiantes universitarios llegados de toda España y de países como Honduras, China o Francia «se llevan muchísimo aprendizaje» y el compromiso de «continuar el trabajo» de este IV Encuentro Nuevo Currículum en la comarca de Picos de Europa, que cuenta con el apoyo de la Fundación Carasso. «Es una inversión creativa para repensar el lugar del campo de cara al futuro», destacaron.