El puente de Arriondas se reparará tras el verano para evitar el Descenso

El puente Emilio Llamedo, entrada de Arriondas desde la zona más oriental de la comarca y punto de salida del Descenso. /  XUAN CUETO
El puente Emilio Llamedo, entrada de Arriondas desde la zona más oriental de la comarca y punto de salida del Descenso. / XUAN CUETO

Ayuntamiento y Principado ultiman los detalles técnicos del proyecto para sacarlo a licitación antes de las elecciones de mayo

GLORIA POMARADA ARRIONDAS.

La reparación del puente Emilio Llamedo de Arriondas quedará encaminada antes de las elecciones de mayo. Con esa previsión apuran los últimos meses de legislatura tanto el equipo de gobierno de Parres como la Consejería de Infraestructuras, quienes confían en cerrar las cuestiones técnicas de la obra en «quince días», con el fin de licitar a continuación los trabajos. Esta misma semana se reunían en Oviedo el consejero Fernando Lastra y el alcalde Emilio García Longo (PSOE) para revisar los detalles del proyecto presentado por el Consistorio, una cita que se repetirá antes de finales de mes. «Ahí se definirán las últimas cuestiones», explica el regidor.

En cuanto al inicio de los trabajos, García Longo adelanta que en ningún caso comenzarán hasta pasado el verano, con el fin de no entorpecer la actividad en el periodo estival ni llegar a la 83 edición del Descenso del Sella con el puente en obras. «En verano no nos vamos a meter en esta historia», insiste, si bien en un principio desde el Ayuntamiento habían apuntado a la posibilidad de tener lista la reforma antes de la prueba piragüística internacional.

Lo que está claro para García Longo es que con los pasos dados hasta la fecha por Ayuntamiento y Principado, «después de muchos años con esta reivindicación, se demuestra con hechos reales que hay un compromiso». Ante el horizonte de los comicios y los cambios de color político que pudieran producirse, el primer edil considera que no debieran ser un obstáculo para materializar el proyecto, pues «hay cuestiones que exceden a los gobiernos. Si alguien cree que la obra del puente no es necesaria, tendrá que justificarlo», sostiene.

El Emilio Llamedo se ampliará y contará con balcones en voladizo sobre el río Sella «Demostramos con hechos que hay un compromiso», dice el alcalde, García Longo

El del puente Emilio Llamedo ha sido un camino de largo recorrido que comenzaba a ver la luz en 2017. Al ser de titularidad estatal, el Principado apostó por solicitar al Gobierno central la cesión de la infraestructura, que se formalizaba este diciembre con el traspaso al Ejecutivo autonómico a través de un real decreto que establece que ese cambio «no conlleva transferencia de capital alguno».

Por el momento, el Principado ha consignado 80.000 euros en los presupuestos regionales, una partida que se ampliará con más créditos, explica García Longo. «No quiere decir que solo se vaya a invertir eso, es el crédito inicial», tranquiliza el regidor a los parragueses que, dice, se han mostrado inquietos por lo exiguo de la cuantía. El precio de la licitación, continúa, rondará los 700.000 euros, cantidad contemplada en el proyecto redactado por el Ayuntamiento y que no experimentará modificaciones sustanciales, indica el regidor.

Ese documento incluía la instalación de balcones en voladizo con vistas sobre el Sella, así como nuevas barandillas, luminarias y ampliación tanto de los carriles para vehículos como de las aceras. En ese proyecto quedaba además descartada la construcción de nuevos pilares, ya que «todos los informes indican que se encuentran en buen estado», señaló en su momento el alcalde.

Junto al puente Emilio Llamedo, en estos meses finales de mandato se ha despejado en Arriondas otra de las reivindicaciones históricas, las obras de protección de la villa contra las riadas. Contarán con un presupuesto superior a los dieciséis millones de euros y la previsión del Estado es que a finales de 2019 se liciten los trabajos, con el fin de comenzar la intervención en 2020 y finalizarla en 2022.