«No quiero para Ponga una masificación como la del río Sella en verano»

Rafael Fernández en San Juan de Beleño. / NEL ACEBAL
Rafael Fernández en San Juan de Beleño. / NEL ACEBAL

«La Reserva de la Biosfera no supone inversión, pero el hecho de serlo va a atraer a la iniciativa privada con vistas al turismo» Rafael Fernández Benítez Director del Parque Natural de Ponga

GLORIA POMARADA BELEÑO.

Un 24 de marzo de 2003 Ponga se convertía en Parque Natural, una declaración a la que el pasado verano se sumaba el reconocimiento de las 20.533 hectáreas del concejo como Reserva de la Biosfera por parte de la UNESCO. Mitad cántabro y mitad asturiano, Rafael Fernández Benítez (Madrid, 1959) es desde 2015 el encargado de dirigir un espacio protegido del que ensalza su conservación, pero también a sus gentes y su lucha por la cultura, desde la celebración del Aguinaldo a los intentos por mantener en pie los hórreos beyuscos. Ingeniero forestal y funcionario de carrera, Fernández afronta ahora una nueva etapa en la gestión, volcada en la participación de los vecinos.

-¿Cómo ha cambiado Ponga en este tiempo?

-Después de tantos años en el Servicio de Montes he recorrido media Asturias y lo que noté al llegar a Ponga es que ha sido uno de los concejos más abandonados. En estos años he visto que se han mejorado carreteras, que ha habido movimiento e inversiones.

-¿También en montes?

-Por supuesto, y en tema de caminos rurales. Se han hecho áreas recreativas, miradores, sendas. En temas de uso público y ganadero se ha mejorado mucho, pero aún queda por hacer. Para mí hay un pueblín que es ahora el más abandonado, Viboli, que tiene una población que merece el arreglo de la carretera.

-¿Qué va a suponer el salto a Reserva de la Biosfera?

-La Reserva no supone inversión, lo que pasa es que el hecho de serlo va a atraer a más gente. Eso va a requerir más infraestructuras, porque por ejemplo los aparcamientos en Sobrefoz y en San Juan de Beleño son escasísimos. Entiendo que va a haber más iniciativas privadas con vistas al turismo. Y por supuesto la administración se tendrá que dar cuenta de que hay que hacer inversión.

-Parece que en los espacios protegidos existe la consideración de que las restricciones tienen que ir acompañadas de compensaciones. ¿Es un error o realmente debe ser así?

-Cualquier limitación al ciudadano tiene que tener una compensación, independientemente de que sea espacio protegido. Pero en el caso de Ponga las limitaciones son prácticamente nulas, hay alguna pero no todas las que piensa la gente. El instrumento de gestión del Parque, que se traslada también a la Reserva, está basado en legislación sectorial: de montes, de Confederación, de urbanismo... Ellos son los que ponen las limitaciones.

-El Parque de Ponga tiene la peculiaridad de que engloba a todo el concejo. ¿Está bien integrada la presencia humana con la conservación?

-Creo que sí. La Reserva de la Biosfera es un reconocimiento a cómo han conservado los vecinos ese territorio.

-¿La llegada de turistas es un elemento a controlar?

-Como director del Parque no quiero para Ponga, y creo que nadie lo quiere, una masificación como puede ser la del río Sella en verano. De hecho desde el año pasado estamos intentando controlar el tema del barranquismo en Carangas y Viboli. No se nos ha ido de las manos pero puede que en algún momento se nos pueda ir. Este año vamos a empezar a hacer estudios sobre el impacto de la actividad en la flora y la fauna. Si en algún momento hay que tomar medidas restrictivas se tendrá que hacer.

-¿Las rutas de senderismo y bici están todavía por explorar?

-Se hacen ya muchas rutas, el año pasado se declaró una nueva, la del Tiatordos. Este año ya está hecha una propuesta nueva a la Federación, la de Peña Salón, que es más sencilla, de seis kilómetros con entrada desde Casielles, Viego y Viboli para dar un poco a conocer esos pueblos, que quizás son los que menos actividad tienen.

-Cambiando de actividad, ¿percibe que la carga ganadera haya disminuido en los últimos años?

-Sí disminuye, pero como en cualquier otro lado de Asturias. No es significativo el hecho de ser Parque y las limitaciones que pueda haber de accesos. El problema es que con una población tan pequeña, que está disminuyendo a marchas forzadas, la gente se piensa mucho el quedarse o establecerse como ganadero.

-¿Qué le dicen los ganaderos del lobo?

-El lobo es un problema para los ganaderos allá donde esté. Los daños no es que vayan en aumento, incluso creo que este año han llegado a disminuir, pero uno de los motivos por los que bajan es porque llegada la época de pastoreo no se sube el ganado. Se deja en la cuadra por miedo al lobo.

-El año pasado se apuntó a la presencia de osos. ¿Lo han constatado?

-Hay presencia de oso en Ponga por la zona de Fana, Peloño o Sobrefoz, pero no vive aquí y no cría, está de paso de la zona de Oseja de Sajambre. Se han visto excrementos y pisadas de machos, hembras con cría no se han detectado de momento.

-El Instrumento de Gestión Integrado (IGI) se está revisando actualmente junto a los ciudadanos. ¿Qué demandas están encontrando?

-Hemos hecho cinco reuniones en diferentes pueblos y la gente está participando muy bien. Hay un tema que les preocupa y es el acceso a los pastos comunales, porque si se abren hay que hacer un estudio preliminar de impacto ambiental y eso conlleva un gasto para el promotor. Piden que se flexibilice o que se defina bien lo que es una apertura, porque hasta ahora era interpretable. Intentamos que si en algún momento hubo acceso rodado no se considere apertura, sino mejora. Así no requeriría el estudio. Los ganaderos demandan también desbroces y quemas controladas. En Ponga se está haciendo una buena labor por parte del Servicio de Montes, pero no llegamos a todo. Los pastizales de montaña se los está comiendo el matorral.

-También influirá que disminuya la reciella.

-Eso es un problema. El que tenga un rebaño de cabras y vea que al día siguiente de ir a verlas hay tres o cuatro muertas, echa a la gente para atrás.

-¿Qué tal la relación con los conservacionistas?

-Por el hecho de ese abandono que ha tenido Ponga, incluso los conservacionistas muestran menos interés. Es un Parque muy tranquilo, tampoco tiene oso y no hay confrontación alguna.

Elecciones vecinales

-Esta primavera se celebrarán elecciones para designar a tres vecinos como representantes en la Comisión Rectora del Parque, ¿más democracia o un mayor enredo en la gestión?

-Creo que será más o menos lo mismo. Hay dos órganos, la Junta que es consultivo y la Comisión Rectora que es decisorio. Hasta ahora en esa Comisión solo estaba la administración del Principado y la local.

-¿Considera que existe un exceso de órganos?

-Todos los directores de parques opinamos lo mismo, podría existir un único órgano que acogiese al Principado, a la administración local y a los demás miembros. Estamos viendo que al final las reuniones son prácticamente iguales en la Junta y en la Comisión. En una se oye y en otra se acuerda.

-¿Existe un presupuesto adecuado para el Parque Natural?

-Hay muchísimas carencias en tema de inversión. Hay que mantener el centro de interpretación, las sendas, los miradores, los aparcamientos, pistas... Con el dinero que tenemos es difícil.