La residencia de Arriondas tiene ya cubiertas un 62% de sus nuevas plazas

Por la izquierda, Graciela Blanco, Emilio García y Pilar Varela./
Por la izquierda, Graciela Blanco, Emilio García y Pilar Varela.

La ampliación del centro eleva su capacidad hasta los 74 usuarios y la consejería prevé reforzar de forma «progresiva» la plantilla con 13 empleados

GLORIA POMARADA ARRIONDAS.

Renovada, ampliada y con una ocupación de las nuevas plazas que alcanza ya el 62%, la última intervención en la residencia de mayores de Arriondas se dio ayer por inaugurada con la visita de la consejera de Servicios y Derechos Sociales, Pilar Varela. Con el nuevo edificio y la remodelación, las plazas del Centro Polivalente de Recursos (CPR) de Arriondas se han incrementado desde las 32 originales a las 74 actuales. «Es más grande la ampliación que el proyecto inicial», destacó la consejera, que avanzó también el estado de la solicitud de plazas. De las 42 nuevas, un 62% están ya ocupadas o a punto de recibir a sus usuarios. En concreto serán seis los residentes que lleguen al centro residencial parragués en los próximos días y un total de veinte los que ya se han instalado en los últimos meses. La incorporación, explicó Varela, se está realizando «de forma ordenada y paulatina». Junto a las plazas de la residencia, la reforma permite aumentar la capacidad asistencial del centro de día, hasta ahora con quince.

La ampliación de la oferta va acompañada de una previsión de refuerzo en el número de trabajadores, hasta un total de trece personas repartidas entre doce auxiliares de enfermería y un enfermero. Sobre su incorporación, la titular de Servicios y Derechos Sociales precisó que será de forma «progresiva». De este modo, abundó, los «trabajadores estables» alcanzarán los 36.

La infraestructura que sustenta el incremento de plazas consta de 27 habitaciones -15 dobles y 12 individuales- repartidas en tres plantas, así como una nueva cocina y un espacio de aparcamiento. Todo ello «metido en el centro de la ciudad» de forma que los usuarios del CPR «pueden convivir con el entorno, facilitamos su propio desarrollo y que las familias puedan visitarlos», destacó Varela.

Iniciadas a principios de 2015 tras nueve años de retrasos, las obras contaron con una inversión final de 2.002.292 euros. Desde la aprobación del proyecto por el Consejo de Gobierno en 2006, los problemas se fueron sucediendo: primero fue la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) la que exigió posponer los trabajos hasta que el Ayuntamiento finalizase las obras para encauzar el río Chico. También Feve informó entonces desfavorablemente y, más adelante, el Gobierno municipal se vio obligado a efectuar una modificación de las normas subsidiarias del planeamiento urbanístico en la zona de El Barco. «Fue una obra larga y compleja» y de una «tramitación costosa», expresó ayer el alcalde de Parres, el socialista Emilio García Longo. Es por ello que la ampliación de la residencia, recordó, era «una de las inversiones más queridas y esperadas en el concejo», dado, además, el «envejecimiento» de la comarca.

A la situación en el Oriente se refirió también la consejera, que cifró en 32 las personas que integran actualmente la lista de espera de las trece residencias de mayores del área VI. Son «muy pocas personas y con los recursos que tenemos somos capaces de ir gestionando bien la demanda», explicó la consejera.

200 plazas desde 2015

Desde el pasado 2015, con el inicio de la legislatura, Varela señaló que han sido más de 200 las plazas residenciales creadas en la comarca del total de 538 del conjunto de la región. El compromiso, no obstante, era el de elevar la oferta por encima de las 800 plazas, una promesa que para la consejera «ya se hubiese cumplido si se hubiesen aprobado los presupuestos». Este ejercicio, añadió, la previsión de la consejería era aumentar 290 plazas, 140 públicas y 150 concertadas. «Desafortunadamente, no se aprobaron los presupuestos, que solo para el servicio de Establecimientos Residenciales de Asturias (ERA) se incrementaban en 6 millones y ahora tendremos que ir haciendo modificaciones que irán ralentizando este crecimiento que necesitamos, porque estamos en una región con una población cada vez más envejecida y más dependiente».

El ERA gestiona en toda Asturias 5.531 plazas, de las cuales cerca de 500 están en el Oriente.