Ribadesella se despide de sus piraguas metálicas

Las piraguas metálicas guardadas durante años en Ribadesella. / E. C.
Las piraguas metálicas guardadas durante años en Ribadesella. / E. C.

La Federación de Piragüismo recupera tras quince años las dos K4, que ahora se exhibirán en Navia

J. GARCÍARIBADESELLA.

La Federación de Piragüismo del Principado de Asturias (FPPA) recogía este domingo en Ribadesella las dos embarcaciones K4 metálicas que había prestado a La Cultural para la exposición de su 50 aniversario en 2004. Desde entonces permanecían en uno de los altillos de la plaza de abastos de la villa hasta que recientemente fueron reclamadas desde Navia.

La historia de estas dos piraguas está plagada de misterios y falsedades, pues siempre se dijo que habían participado en la Olimpiada de Roma de 1960 y que habían peregrinado entre Palma de Mallorca y Roma en una travesía náutica en 1950, pero ninguna de las dos historias es cierta. Eso sí, fueron construidas en Madrid para completar otra travesía náutica por el Atlántico, entre San Sebastián e Irlanda, en 1951. «Pero no llegaron a cruzarlo, pues a las 72 horas de navegación un temporal obligó a suspender la operación, renunciando a la aventura», explica Juan Villamil 'El Moreno', de la Asociación Amigos de la Ría de Navia.

Tras ese fracasado intento, las dos K4 recalaron en el albergue que el Sindicato Español Universitario tenía en Navia y en esta ría del occidente asturiano permanecieron hasta su cesión temporal a La Cultural. En Navia fueron utilizadas para la práctica de piragüismo, así como para servir de apoyo a los participantes en el Descenso a Nado de la Ría de Navia. En Ribadesella siempre se dijo que estaban hechas con aluminio, pero en Navia pensaban que se habían construido con zinc. «Con el tiempo se supo que estaban hechas con una aleación muy rara de hierro y aluminio, un material muy intrigante, ya que son dos metales difíciles de aliar», añadió El Moreno. Lo que todo el mundo tiene claro es que fueron construidas en 1951 en unos talleres del Ejército del Aire en Madrid.

En los años 70 quedaron obsoletas y olvidadas en los hangares de la ría de Navia. Con el tiempo fueron reclamadas por Ribadesella para la exposición y ahora regresan de nuevo a sus orígenes, aunque primero han hecho parada en las instalaciones de la FPPA en Trasona. El promotor de su regreso a Navia, Juan Carlos Menéndez 'Kali', empresario de turismo activo, quiere usarlas para un memorial sobre la historia del piragüismo o un aula didáctica acerca de los deportes náuticos que se practican en la ría de Navia.