El Sanedrín se impone a la lluvia

Cientos de fieles presenciaron las últimas horas de Jesús en el Vía Crucis de Infiesto | La representación, que alcanza su sexta edición, sumó a la Última Cena y la Oración en el huerto una nueva escena, la presencia ante el tribunal

La comparecencia de Jesús de Nazaret ante el Sanedrín, novedad de la presente edición, gustó mucho al público. / FOTOS: XUAN CUETO
La comparecencia de Jesús de Nazaret ante el Sanedrín, novedad de la presente edición, gustó mucho al público. / FOTOS: XUAN CUETO
ENRIQUE CARBALLEIRA INFIESTO.

La primera jornada de escenificaciones del Vía Crucis en Infiesto salió ayer adelante, sobreponiéndose a la presencia de una tímida llovizna. El pronóstico meteorológico lo había advertido aunque, finalmente, todo se quedó en una fina y débil lluvia que los organizadores decidieron obviar. Fue una decisión acertada, puesto que el público se quedó hasta última hora, cuando comenzó la novedad de este año: la representación del Sanedrín.

La primera de estas actividades, la Última Cena, no sufrió ningún contratiempo al escenificarse en el interior de la iglesia parroquial. El templo, lleno a rebosar de público y fieles, fue la mejor compensación que la Cofradía del Vía Crucis Viviente pudo recibir. Los preparativos han sido agotadores y esa labor exquisita se reflejaba en el aspecto del templo y en la cada vez más cuidada ambientación. Los decorados, muebles, utensilios y hasta la comida, se cuidan al máximo. Se trata de recrear el salón donde se sirvió aquella última cena que marca la recta final en el calvario de Jesús de Nazaret. Tras las cinco ediciones celebradas anteriormente, los participantes ya muestran una gran destreza a la hora de lograr que los asistentes viajen en el tiempo y rememoren aquella lejana época.

El papel principal, el de Jesús de Nazaret, estuvo de nuevo representado por Manuel Castañedo, quien en los últimos días ha tenido que someterse a una intervención quirúrgica inesperada. Pese a encontrarse aún en recuperación, no ha querido perderse esta intervención en la Semana Santa piloñesa. No podrá participar, sin embargo, en el Vía Crucis Viviente de esta tarde debido a que las escenificaciones precisan de un trabajo mucho más físico, e incluyen varias caídas, la carga de la cruz y, finalmente, la crucifixión. Castañedo será sustituido por Humberto Martínez, quien hasta ahora había realizado el papel de Poncio Pilatos.

En las escenificaciones llevan el peso los componentes del grupo de teatro Ensin Reparu. Sin embargo, son muchos los vecinos que también participan ocupando alguno de los muchos papeles disponibles, incluyendo aquellos que figuran como pueblo llano, ambientando el entorno. Tras seis ediciones, está claro que el público asistente a estos actos no contempla un espectáculo cultural, simplemente. La carga de religiosidad y respeto que ofrece el templo de Infiesto y el ambiente del entorno elevan la emoción de los presentes. La música de la banda de la Asociación de la Fuente contribuye a lograr la inmersión del público.

Varios escenarios

El lavatorio de pies por parte de Jesús a sus apóstoles precedió al comienzo de la cena. Un encuentro no exento de una tensión que se liberó cuando el mesías decidió descubrir el nombre de aquel que esa misma noche le iba a traicionar. Para ello, ofreció un trozo de pan a Judas, quien lo aceptó y abandonó la cena. Tras esta primera escenificación, público y actores se dirigieron a la plaza Mayor de la villa piloñesa, donde tuvo lugar otro de los momentos más desgarradores en las últimas horas de Jesús de Nazaret. Allí rezó en soledad y esperó la llegada de los soldados que lo prendieron y se lo llevaron. Finalmente, la acción se trasladó a la plaza del Ayuntamiento, donde tuvo lugar una última escenificación, novedad este año: la comparecencia de Jesús ante el Sanedrín. Para esta nueva escena la organización, preparó un completo decorado en forma de palacio y unas gradas donde se ubicaban los miembros del tribunal.

Pese a las complicadas condiciones meteorológicas, el público respondió masivamente y premió la actuación con una larga y sonora ovación. El pronóstico del tiempo para esta tarde apunta a una notable mejoría. El Vía Crucis viviente dará comienzo a las seis en la plaza Mayor.