La seguridad vial se estudia en Infiesto a bordo de bici y triciclo

Los pequeños aprendieron seguridad vial sobre bici y triciclo. /  CUETO
Los pequeños aprendieron seguridad vial sobre bici y triciclo. / CUETO

La Policía Local ofrece a los niños del campamento de El Prial una clase práctica en un circuito a medida

E. CARBALLEIRAINFIESTO.

El campamento de verano del centro El Prial de Infiesto sigue recibiendo visitas educativas que ayudan a los estudiantes a la hora de prepararse para la vida adulta. Y lo mejor de todo es que, lejos de convertirse en clases aburridas y difíciles de seguir, se hace de una manera totalmente participativa, para el disfrute de los chavales. Si la pasada semana el coordinador del grupo de Protección Civil, Francisco Rodríguez, desplegó todos sus materiales para ofrecer numerosos y valiosos conocimientos para los chavales, ayer fueron tres agentes de la Policía Local de Piloña quienes acompañaron a los niños durante la mañana veraniega, ofreciéndoles nociones en torno a temas tan importantes como la seguridad vial.

César Alonso, Víctor Alonso y Alejandra Álvarez fueron los tres agentes que compartieron con los niños unas horas de enseñanzas y diversión. La actividad comenzó con una clase teórica, acompañada de una proyección de imágenes, tratando de que los chavales, de corta edad, se familiarizasen con las reglas básicas de peatones y vehículos, fundamentales a la hora de evitar accidentes y, especialmente, atropellos.

Durante esta primera charla, los chavales atendieron a las explicaciones de Víctor Alonso e incluso intervinieron, sin ningún tipo de rubor, planteando cuántas dudas les generaban las indicaciones o bien relatando alguna experiencia propia en torno a la seguridad vial.

En esta primera sesión se abordaron asuntos tan importantes como la organización de la circulación en las ciudades y pueblos de nuestro entorno, poniendo especial atención en las medidas de seguridad que deben tener en cuenta los peatones a la hora de caminar por las aceras y cruzar las calles. Prestar atención antes de cruzar la calzada, usar los pasos de peatones, atender a las indicaciones de los policías y respetar en todo momento las luces de los semáforos fueron algunos de los asuntos expuestos, sin olvidar los factores que se deben tener en cuenta a la hora de circular en bicicleta.

Tras el apartado teórico, llegó el momento de la parte más divertida. Los participantes bajaron al patio del centro, donde los miembros de la policía local habían preparado un circuito en el que practicar todo lo aprendido. Provistos de sus triciclos, bicis y patinetes, unos hacían las veces de conductores mientras a otros les tocaba convertirse en peatones. Nada mejor que una buena práctica para afianzar y asentar los conocimientos de una mañana en el campamento veraniego.