El Sella se limpia desde la canoa

Dos voluntarias retiran plásticos y un neumático del río durante el Descenso Ecológico. / FOTOS: NEL ACEBAL
Dos voluntarias retiran plásticos y un neumático del río durante el Descenso Ecológico. / FOTOS: NEL ACEBAL

Más de sesenta voluntarios participan en el quinto descenso ecológico del río | Del cauce y las orillas salieron más de seiscientos kilos de plásticos, neumáticos de camiones, zapatillas de deporte y chatarra

G. POMARADA ARRIONDAS.

El de ayer no fue un descenso al uso en el río Sella. Acostumbrado a ver surcar por sus aguas a miles de visitantes, sesenta voluntarios trataron la pasada mañana de devolver al río la riqueza y diversión que proporciona en la comarca a través de una limpieza del cauce y las orillas. Lo hicieron en la quinta edición del Descenso Ecológico del Sella, impulsado por Coca-Cola en colaboración con el Comité Organizador del Descenso Internacional del Sella (Codis), y que cada año se programa en fechas próximas al día mundial del Medio Ambiente, este 2019 fijado en el próximo miércoles 5.

Equipados con bolsas y remos, los participantes en la cita embarcaron a media mañana en las instalaciones de Cangas Aventura, empresa que proporciona el material del descenso. Una vez en la canoa, la basura comenzó a hacer acto de presencia. «Se notaba que se había limpiado hacía poco, pero aun así apareció bastante», señaló Alberto Estrada, del Codis, que recordó cómo desde los inicios del Descenso Ecológico han observado una mejoría en el río. «Cada vez está más limpio, hubo años de sacar una nevera y mostradores de fiestas, tampoco se ven ya espumas», relató Estrada. No obstante, a lo largo de los siete kilómetros que separan Arriondas de Toraño fueron muchos y variados los restos extraídos: desde un neumático de camión a chatarra, pasando por zapatillas de deporte y plásticos de todo tipo. «Había muchas bolsas de obra», indicó el miembro del Codis, que achaca parte de los residuos a las riadas de meses atrás.

Distribuidos entre K-1 y K-2, los voluntarios fueron haciendo paradas en las orillas para recoger los desperdicios a su paso, con vuelta a la canoa para remar destino Toraño, donde se procedió a contabilizar los materiales. Desde el Comité cifraron entre «seiscientos y ochocientos kilos» el volumen de basura retirada, un número abultado que acompañan de una lección: «Hubo gente que se asustó de las bolsas que traíamos, este río hay que cuidarlo y es importante que nos concienciemos desde pequeños», destacó Estrada. Un consejo del que tomaron buena nota las familias y pequeños que ayer contribuyeron a devolver el Sella a su estado natural.