El Sella, la receta más multitudinaria

Tras bajar un tramo del Sella en canoa, los 1.100 estudiantes de MIR disfrutaron de una fiesta en Toraño. / FOTOS: XUAN CUETO
Tras bajar un tramo del Sella en canoa, los 1.100 estudiantes de MIR disfrutaron de una fiesta en Toraño. / FOTOS: XUAN CUETO

Cerca de 1.100 estudiantes del MIR desconectan bajando en canoa el popular río | Se trata de la edición más multitudinaria de todas las celebradas hasta el momento y ha reunido a jóvenes de todas partes de España e incluso de fuera

LUCÍA RAMOSARRIONDAS.

Desconexión a golpe de remo. Comienza a ser tradición que los cientos de jóvenes que cada año se preparan en Oviedo para el examen de médico interno residente (MIR) aprovechen uno de sus escasos momentos libres para disfrutar de uno de los ríos más populares de la región. El multitudinario descenso del Sella que realizan anualmente estos estudiantes se repitió ayer, y lo hizo, además, batiendo todos sus récords. Y es que, por primera vez en su historia, se superó la barrera de los mil participantes. De hecho, apuntaron en la organización, fueron cerca de 1.100 los futuros médicos residentes que ayer se pusieron el chaleco salvavidas y se subieron a una canoa para recorrer los poco más de siete kilómetros que separan Arriondas del chiringuito de Toraño, donde les esperaba una auténtica fiesta.

Minutos antes de las once de la mañana comenzaban a llegar los estudiantes a la capital parraguesa a bordo de más de una veintena de autobuses y las sedes de las empresas RanaSella y Cangas Aventura eran aun auténtico hervidero de actividad. «Se apuntó tanta gente que tuvimos que recurrir a más de una empresa, explicaba Federico Pérez, gerente de InViajes, entidad organizadora, junto a Los viajes de Alicia (Escapadas MIR) y el pub ovetense Nunca Jamás. «Hasta este año organizábamos diferentes descensos por separado, pero esta vez decidimos unirlos en uno y por eso estamos ante el grupo privado más grande que ha bajado nunca el Sella», aseveró el promotor. Efectivamente, los tinerfeños José Alejandro Díaz-Llanos, Miguel Márquez, Marina Marrero y Ana Espeleta confirmaban, bocadillo en mano, el «gran ambiente» que reinó durante toda la jornada. «El recorrido es precioso, con unas vistas increíbles, y el descenso es súper divertido», aseveraron, mientras reponían fuerzas tras el ejercicio. «Nunca habíamos montado en canoa, pero es una actividad apta para todo el mundo y se le coge rápido el truco», apuntaron. E indicaron, ufanos, que habían sido los primeros en llegar al final del recorrido.

La navarra Margarita Feliz y sus amigos Ángela Escribano (Madrid), Manuel Requena (Almería) y Hugo Cabello (Lérida) también se estrenaban ayer en el Sella. «La experiencia fue increíble, hay que vivirla», aseveraron. Y explicaron que, como ellos, cientos de jóvenes de diferentes puntos de España e incluso del extranjero recalan en Asturias para preparar su examen de MIR «porque las academias tienen un gran prestigio y ofrecen clases todos los días». La dedicación es exclusiva. «Estudiamos una media de doce horas al día, de lunes a sábado», indicaron.

«Airearse» en domingo

«Vamos a pasarnos todo el verano, el otoño y parte del invierno estudiando, hasta febrero, así que este tipo de actividades son muy necesarias, hace falta tomarse los domingos libres y airearse», explicaron, por su parte, los gallegos Teresa Mazaira y Alejandro Pérez. Ellos acudieron al descenso con un gran grupo de amigos de Galicia y Portugal, guiados por la sierense Blanca Martínez. «Estudié en la Universidad de Santiago de Compostela y ellos me llevaron a conocer su tierra, ahora es mi turno», explicó, indicando cómo pese a llevar apenas dos semanas en la región ya visitaron Luanco y tiene planes para subir al Urriellu, hacer la ruta del Cares y visitar Somiedo, entre otros lugares. «Y, por supuesto, no faltaremos al Carmín de la Pola», apostilló.

La jornada de ayer, que transcurrió entre canoas, sidra, música y, sobre todo, mucha diversión, tuvo un trasfondo solidario. «Parte del dinero recaudado lo vamos a donar a la Fundación Sandra Ibarra para sufragar el proyecto que está creando y que busca dar visibilidad a los supervivientes del cáncer», explicó Luis Sarmiento, de Escapadas MIR.