Una senda para hacer brillar a San Roque del Acebal

Tras la inauguración varios vecinos hicieron juntos la ruta, con parada en la cascada de L'Escaniellu para inmortalizar el momento. / NEL ACEBAL
Tras la inauguración varios vecinos hicieron juntos la ruta, con parada en la cascada de L'Escaniellu para inmortalizar el momento. / NEL ACEBAL

Decenas de llaniscos se dieron cita para inaugurar la ruta de El Valle Invisible, puesta en marcha por la asociación local | «Esto es un antes y un después en la unión del pueblo y en la promoción de nuestros valores naturales e históricos», aseveró Germán Abad

GUILLERMO FERNÁNDEZ LLANES.

La asociación El Perru de San Roque, que trata de poner en valor todo aquello que ocurrió y lo que sucede en la localidad llanisca de San Roque del Acebal, vivió ayer la culminación de sus desvelos con la inauguración de la senda peatonal conocida como El Valle Invisible, un recorrido de doce kilómetros que toma su nombre de una novela del lugareño Miguel Ángel Galguera y rodea por completo el desparramado caserío. La ruta, que sale del barrio de Covielles, pone al caminante en contacto con la naturaleza, la historia y la cultura del pueblo. Se pasea entre prados, bosques, manantiales, saltos de agua, antiguos molinos, lavaderos, figuras de piedra y madera, así como recuerdos medievales.

A las once de la mañana de ayer, más de dos centenares de romeros acudieron a la inauguración oficial de la senda. Fueron recibidos con la música tradicional asturiana que lanzaban al aire dos virtuosas locales: la gaitera Graciela Fernández y la tamboritera Celia Izaguirre. Varios miembros de la asociación vendían con fluidez camisetas conmemorativas en todas las tallas y en variedad de colores: blanco, azul, negro y amarillo. Y también ejemplares de 'El Valle Invisible', que más tarde rubricaba el autor.

La inauguración oficial de la senda corrió a cargo de Severina Enterría, presidenta del colectivo vecinal que cuenta con más de doscientos socios. En primer lugar, recordó a personas fallecidas que lucharon por hacer el proyecto realidad y definió la ruta como «variada, repleta de belleza natural y muy interesante en aspectos históricos, geográficos y geológicos». Como el de ayer era un día «de multitudes», recomendó a los futuros visitantes que caminen «en solitario y en silencio».

De las palabras pronunciadas por Miguel Ángel Galguera, se desprende que escribir 'El Valle Invisible' significó una liberación de recuerdos, la purificación de sus pasiones del alma. De hecho, tras calificar la obra como «realismo de caleya que nos lleva a la senda», precisó que el libro representa «un viaje a la infancia, el manantial, un ajuste de cuentas, del que nace toda mi obra asturiana». Y valoró que «es un libro que debería haber escrito mi madre, porque fue ella la narradora de todas las historias recogidas».

El tesorero de la asociación El Perru de San Roque, Germán Abad, se refirió a aspectos históricos de la localidad: «San Roque, que nace de la unión de dos lugares: El Acebal y Covielles, fue tradicionalmente un pueblo de barrios desmembrados. Lo que está sucediendo hoy es un antes y un después en la unión de la localidad y en la promoción de nuestros valores naturales e históricos», aseguró.

Dinamización y vida

No faltaron a la cita concejales llaniscos del amplio abanico político que forma el Consistorio. El alcalde, Enrique Riestra (Vecinos por Llanes), que llevaba de traílla a un can del encaste border collie, calificó la senda como «una iniciativa preciosa». «La demostración de que las asociaciones dinamizan los pueblos para darles vida y un plus a los negocios», matizó. El Ayuntamiento de Llanes colaboró con la adecuación de caminos y la entrega a San Roque de 12.000 euros como premio al Pueblo Ejemplar, en 2017.

Tras el histórico corte de la cinta inaugural, los caminantes emprendieron la marcha. Y la jornada finalizaba a primeras horas de la tarde en una espicha comunitaria.