El sentir marinero inunda el Buen Suceso de Lastres

La imagen del Buen Suceso procesionó por Lastres respaldada por una amplia comitiva. /  FOTOS: G. POMARADA
La imagen del Buen Suceso procesionó por Lastres respaldada por una amplia comitiva. / FOTOS: G. POMARADA

La villa arropa a la Virgen de los mareantes en una multitudinaria procesión, con presencia de los tres ejércitosEsteban Busta Moro, de 87 años, fue reconocido como miembro de mayor edad de la Cofradía de Pescadores

G. POMARADALASTRES.

Lastres se erige, otea y venera la mar. Ese sentir marinero que impregna la villa lo demostró ayer la nutrida comitiva que tomó parte en la procesión de la Virgen del Buen Suceso, una fiesta retomada hace quince años por la Asociación de Mareantes. El día grande comenzó con pasacalles y misa en la iglesia de Santa María de Sábada, oficiada por el párroco Jesús Domingo García y cantada por el Coro San Roque. Durante la eucaristía, los mareantes rindieron homenaje a Agustín Roza Torre 'Tarito', Manuel Serafín Granda Rodríguez 'El Vieyu' y José Luis Roza Montoto, fallecidos en el último año. Reconocimiento tuvo también la esposa del Mareante Mayor de este 2019, Mari Cruz Olivar Cristóbal, «por ser ejemplo de amor y entrega hacia su familia».

Una vez finalizados los actos religiosos, la imagen del Buen Suceso emprendió su recorrido por las empinadas calles llastrinas, con las jóvenes Carla Suárez, Celia Selgas, Raquel Cordero e Isabel Martínez en las andas. La tradición, contaron tras siete años ejerciendo la labor, marca que sean las mujeres quienes procesionen a la Virgen, una responsabilidad que viven con «emoción», la misma que manifestó el encargado de portar el estandarte, Pelayo Pache, que repetía por tercer año.

Escoltando a la imagen marcharon un año más integrantes de las Fuerzas Armadas, con la novedad esta vez de acudir con representantes de tierra, mar y aire: Cuestas, Otazu y Menéndez por la Armada; Muñiz por el Ejército de Tierra y Noval por el de Aire, que se estrenaba en la cita. Junto a ellos estuvieron además dos integrantes de los Cuerpos Comunes, un enfermero y un abogado, Llavona y Maújo. Su presencia en el Buen Suceso, indicaron los representantes de la Armada, tiene un componente especial al contar con un compañero, Luis Abad, natural de Lastres. «Está en silla de ruedas y es quien nos moviliza a todos», destacaron.

En la procesión, al son de El Felechu, tampoco faltaron llastrinos y visitantes ataviados con los trajes de sardinera y marinero, que recorrieron la villa hasta llegar a la capilla del Buen Suceso, del siglo XVI. Una vez depositada la Virgen, llegó el turno del homenaje al mareante de mayor edad de la Cofradía, Esteban Busta Moro, un llastrín de 87 años que se hizo con solo catorce a la mar. Tras una vida recorriendo el Cantábrico, el veterano pescador sigue hoy fiel a sus compañeros de faena, con visitas diarias al muelle.