Dos taxistas frustran el robo a una tienda de teléfonos móviles de Llanes

Local de la calle Pidal en la mañana de ayer, con el escaparate roto por el impacto del coche. / ACEBAL
Local de la calle Pidal en la mañana de ayer, con el escaparate roto por el impacto del coche. / ACEBAL

Uno de ellos se encaró con los tres atracadores armado con un banco de un bar. Finalmente huyeron dejando el botín desperdigado por la calle

G. POMARADA LLANES.

El arrojo de dos taxistas de Llanes impidió en la noche del jueves al viernes que un grupo de ladrones desvalijase una tienda de telefonía móvil situada en la calle Pidal de la villa. Las señales de que los delincuentes planeaban dar un golpe en el local ya habían sido percibidas por los profesionales del transporte durante la tarde, explican, pues tres jóvenes habían sido observados merodeando por la zona.

Pasaban escasos minutos de las doce de la noche cuando las sospechas se confirmaban. El sonido de un fuerte golpe alertó a los taxistas estacionados en la parada, a escasos metros de la tienda. Sin dudarlo, dos de ellos se lanzaron hacia el foco del ruido, donde pillaron 'in fraganti' a tres cacos sustrayendo móviles. Para acceder al establecimiento habían utilizado el método del alunizaje. «Ya estaban intentando sacar los móviles», cuenta uno de los taxistas, que prefiere mantenerse como un héroe anónimo. Al percatarse de su presencia, abunda, los ladrones «nos vaciaron un extintor», lo que no le disuadió de frustrar el delito. Para ello no dudó en armarse con un banco de un bar cercano, con el que les «hizo frente». «El que estaba en el coche metió primera e intento atropellarme, pero conseguí esquivarlo y seguir dando golpes con el banco», cuenta.

Finalmente los cacos, que conducían un Golf oscuro, huyeron «en dirección contraria» y dejando el botín sobre la carretera, explica el taxista. En el lugar de los hechos se personó también a los pocos minutos la Guardia Civil.

Largo historial de robos

La tienda de telefonía de la calle Pidal ha sido objeto de numerosos robos en los últimos años. El último tuvo lugar el pasado mes de agosto y dos años antes, en 2016, los cacos perpetraron dos hurtos en apenas tres semanas. En aquella ocasión el modus operandi empleado fue también el del alunizaje y sí lograron llevarse teléfonos de alta gama.

 

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