Los trenes vuelven al Oriente tras finalizar la primera fase de las obras de Arobes

Escollera construida entre la N-634 y el río Piloña, a la salida de Arobes, en Parres. /  XUAN CUETO
Escollera construida entre la N-634 y el río Piloña, a la salida de Arobes, en Parres. / XUAN CUETO

El tráfico ferroviario se restablecerá mañana tras destinar Adif más de 1,8 millones a la construcción de la escollera y la restitución de la vía

G. P. / R. M. ARRIONDAS.

Después de dos meses de cortes, la de mañana es la jornada marcada en el calendario del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) para restablecer el tráfico de trenes en el tramo Arriondas-Infiesto. El temporal de finales de enero está detrás de la interrupción del servicio a la altura de la localidad parraguesa de Arobes, donde la crecida del río Piloña arrasó un tramo de vía de 120 metros.

Desde entonces, Adif ha estado trabajando en la zona para subsanar la pérdida de la plataforma y del balasto que sustenta carril y traviesas. Las obras han contado con una inversión de 1.890.504 euros, destinados a la construcción de una escollera y el restablecimiento de las vías. Los trabajos comenzaron con la instalación de ese muro de bloques de caliza, cimentado en el lecho del río Piloña, para continuar después con la restitución de la plataforma ferroviaria con un pedraplén de cantera. Ya en los últimos días, los operarios procedieron a la revisión de instalaciones como la catenaria.

Por su parte, Renfe restablecerá ahora el tráfico ferroviario en toda la línea Oviedo-Santander, considerada clave para el transporte de mercancías, especialmente de bobinas. Por ella circulan los materiales que ArcelorMittal envía desde sus dos factorías asturianas a la de Etxebarri, en Vizcaya, así como lingotes de aluminio que Alcoa factura desde la localidad lucense de San Ciprián a la vasca de Amorebieta.

A partir de mañana las obras restantes se ejecutarán durante la noche, con el fin de recuperar la plena operatividad de la infraestructura ferroviaria y, durante este periodo, la circulación estará limitada a 30 kilómetros por hora en el punto afectado.

Con la primera fase de los trabajos completada casi tres semanas antes de la fecha inicialmente prevista, los esfuerzos se centrarán ahora en la carretera N-634, afectada también por la riada del pasado 23 de enero, pues desde entonces el carril dirección Santander permanece cortado. Se construirá un muro y micropilotes de sostenimiento.

Junto al tramo de Arobes, el temporal dejó daños en la N-625 a la altura de Camporriondi, una incidencia que tiene consignado un presupuesto de 1,6 millones de euros por parte de Fomento.