Un turista checo domina la cucaña del Morru en Llanes

Stepan Sojka, Bruno Valle y Álvaro Amieva, con sus trofeos. / E. C.
Stepan Sojka, Bruno Valle y Álvaro Amieva, con sus trofeos. / E. C.

El joven Stepan Sojka, de vacaciones en el concejo, logra superar al siete veces campeón, el llanisco Bruno Valle | «En la vida había visto nada igual, pero me pareció divertido y decidí probar. Es increíble haber ganado», manifestó el vencedor, entusiasmado

L. RAMOSLLANES.

El verano no tiene fin en la capital llanisca. Si desde julio los tres bandos se fueron turnando para llenar la villa de diversión, este fin de semana son los vecinos del Cuetu quienes se suman al cartel con sus fiestas del Morru. La celebración arrancaba por la tarde con una emocionante cucaña que tuvo, además, un final imprevisto. Y es que, contra todo pronóstico, un forastero logró arrebatar la resbaladiza victoria al siete veces campeón, el joven llanisco Bruno Valle. Fue nada menos que un checo, Stepan Sojka quien, con un pasmoso equilibrio, logró rozar con los dedos la camiseta colgada de la punta del largo eucalipto hasta en dos ocasiones, proclamándose así vencedor de la prueba.

El joven, que lleva unos días de vacaciones en el concejo para visitar a su amiga Carmen González, natural de Noreña pero veraneante habitual de Celorio, era totalmente profano en lo que a cucañas se refiere y venía de realizar la ruta del Cares. «En la vida había visto nada igual, pero me pareció divertido y decidí probar», explicaba, exultante. De hecho, fue el último en inscribirse, una vez había comenzado la prueba y ya habían desfilado por el tronco varios valientes. «Es increíble haber ganado», manifestó tras saberse vencedor, y aseveró que no hay ningún secreto para ganar. «El único truco es la cerveza», agregó, entre risas, mientras brindaba con sus amigas, a quienes conoció mientras estaban de Erasmus en Holanda.

Además de él, otra de las que se apuntaron en el último momento fue la joven sevillana Génesis León, quien no logró alcanzar el final de la cucaña en ninguno de los tres intentos, pero se ganó el cariño del numeroso público congregado por su osadía. Lo mismo sucedió con la hostelera local Alejandra Jaumandreu, quien, mediante una técnica consistente en dar pequeños y rápidos pasos laterales, logró acercarse bastante a la camiseta.

Con una más que notable actuación que dio buena fe de por qué es el campeón llanisco del Morru, Bruno Valle se quedó ayer con la plata, seguido de su paisano Álvaro Amieva. Ambos se llevaron 75 y 50 euros, respectivamente, además de sendos trofeos. Para el ganador reservó la organización un premio en metálico de cien euros, una cena en la pizzería Los Molinos y un trofeo.

Durante la tarde de ayer los más pequeños también fueron protagonistas, gracias a los entretenidos juegos infantiles que la comisión de fiestas les había preparado. Así, mientras espera a «ser un poco más mayor para que mis padres me dejen participar en la cucaña», el llanisco Roberto García se lo pasó en grande con su amigo Goyo Barthelony con pasatiempos tradicionales como los barreños de agua y harinas para coger chuches con la boca y el tiro de cuerda, entre otros.