El Urriellu recupera a su Virgen

El Urriellu recupera a su Virgen

Una segunda talla de 18 kilos, elaborada por el cantero Carlos Cardín, será custodiada por primera vez en el refugio

GLORIA POMARADA

La Virgen de las Nieves regresó ayer a su trono en los Picos de Europa, a la misma cima del Urriellu de donde fue arrancada en septiembre del pasado año en un acto vandálico. Tras once meses de ausencia, una expedición liderada por Marco Rodríguez e integrada por Borja Hevia, Fernando Torre, Mario Llamazares, Javier García, Adrián Palacios, los guías Xuacu Álvarez, Jorge Núñez y Bernabé Aguirre y un miembro de la Federación de Montaña del Principado de Asturias (Fempa), Honorino Montes, ascendió los 2.519 metros del Picu para depositar la imagen en su enclave original, del que esperan que no vuelva a ser arrebatada. «Tenemos que saber convivir unos con otros, en la montaña es importante el respeto y el compañerismo hacia los demás. Esta es una montaña internacional y muchos se quieren hacer una foto con el emblema de la cumbre, que para algunos puede ser una imagen de la Virgen y para otros la obra maestra de un cantero», recordó Sergio González, uno de los guardas del refugio de Urriellu.

En la vega apareció el pasado verano la talla destrozada, tras ser despeñada desde la cara oeste en un acto «intencionado» que se viene repitiendo desde hace ocho años. De hecho, hasta la fecha se han registrado tres destrozos en la imagen. Este último pudo ser enmendado por el cantero Carlos Cardín, de la localidad canguesa de Las Rozas, quien elaboró una réplica a partir de la caliza original. «Fue un milagro encontrarla porque las piedras en esa zona son todas iguales», señaló Rodríguez, «nexo» entre el grupo que ha devuelto la talla a su trono.

Además, la Virgen de las Nieves no ha ascendido sola en este ocasión, pues otra réplica de dieciocho kilos será custodiada en el refugio del Urriellu. En un principio la idea era dejar la original a cargo de los guardas, pero en la noche del martes los montañeros se decantaron por la opción contraria. Así, la nueva recibe ya a quienes se acercan al refugio y en apenas unas horas se ha convertido en el objeto de deseo de todas las fotos.

Los mismo le ocurrió en el ascenso de la pasada mañana a la Virgen pequeña, un momento histórico que muchos quisieron inmortalizar. «Los que trabajamos por aquí sabemos que la gente pregunta por ella, quieren hacerse la foto», destacó Bernabé Aguirre, guía de montaña que ayer celebró otro hito, su ascensión 620 a la cumbre.

La primera Virgen de las Nieves del Urriellu se remonta a 1954, cuando fue colocada para conmemorar el cincuenta aniversario de la primera ascensión, completada por Pedro Pidal y Gregorio Pérez 'El Cainejo'. Aquella talla en piedra pesaba cincuenta kilos y en los 70 acabó siendo sustituida por una reproducción de menor peso y tamaño. Cuarenta años permaneció aquella imagen vigilando los Picos de Europa, hasta mediados de 2010, cuando desapareció. En septiembre de ese mismo año la Virgen fue restituida, pero la sorpresa llegaría solo una semana después, cuando volvía a desaparecer. En 2014 retornó a la cima de la mano de la iniciativa de Marco Rodríguez y Pedaladas Solidarias. «Es un símbolo, la gente de Bulnes nos daba las gracias porque sienten que protege a los pastores y los montañeros», contó Rodríguez. A la Virgen de las Nieves le piden ahora los cabraliegos que vele también por otro medio siglo sin sobresaltos.

 

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