Usipa critica que el gobierno llanisco «no se plantea» cubrir las bajas en la Policía

Estado de algunas de las prendas de los agentes llaniscos. /  E. C.
Estado de algunas de las prendas de los agentes llaniscos. / E. C.

En las últimas dos semanas hubo al menos ocho turnos en los que la jefatura permaneció vacía por falta de personal, indica el sindicato

L. RAMOS LLANES.

Continúa la polémica en torno a los problemas que en los últimos meses está experimentando la Policía Local de Llanes. Después de que trascendiera que la falta de personal obligó en los últimos cuatro meses a mantener cerrada la jefatura durante turnos enteros, la sección sindical de Usipa en el Ayuntamiento criticaba ayer que tanto el inspector jefe, Miguel Gómez, como el alcalde, Enrique Riestra (Vecinos por Llanes), eran conocedores de dicho problema, pero no hicieron nada al respecto. Algo que, a su parecer, demuestra «la dejadez, abandono y desprotección laboral que vienen padeciendo los integrantes de la Policía en los cuatro años de mandato del cuatripartito».

En las últimas dos semanas, indicaron desde el sindicato, «fueron ocho turnos de ocho horas en los que las oficinas de la policía se encontraron cerradas sin agentes de servicio, tanto en turnos de mañana, como de tarde y noche». Afearon que el inspector «no comunicó» dicha incidencia a los efectivos, quienes «se encontraron turnos sin relevo» y que, tras intentar comunicarse en «varias» ocasiones con su jefe, no recibieron respuesta, informando entonces al propio regidor.

Desde Usipa confirmaron que hasta hace unos meses estos huecos en los turnos sí que se venían cubriendo con servicios extraordinarios, pero aseveraron que éstos los hacían «personas de confianza» del inspector jefe y que el ofrecimiento no se hacía al resto de la plantilla. Por tanto, recalcaron, «resulta falso que el conjunto de los efectivos nos neguemos a realizar dichos cometidos». Por este motivo, en el sindicato entienden que «el inspector y el alcalde prefieren dejar el servicio de policía desatendido».

En este sentido, recordaron que el Ayuntamiento dispone desde el año pasado de una bolsa de trabajo de auxiliares de policía que tiene vigencia durante los próximos tres años y de la cual «pueden hacer uso como otros municipios que ven mermadas las plantillas por el anticipo de la jubilación». Algo que, según apuntaba recientemente el propio jefe de la Policía Local, no es del todo cierto, pues según un informe del secretario municipal la bolsa solo se puede utilizar para reforzar el servicio en verano.

En relación a la pérdida de efectivos que últimamente sufrió la plantilla -el propio Gómez indicó que según la RPT debería haber 21 personas cuando en la actualidad hay 18-, desde Usipa señalaron ayer que desde 2002 se perdieron ocho agentes. «En los últimos años se han producido jubilaciones que no se han cubierto y en cuatro meses otro policía más pasará a la misma situación», indicaron, y criticaron que «por parte del equipo de gobierno no se plantean convocar nuevas plazas, aparte de las seis que se encuentran en curso -las ocupadas por interinos- pero que en nada aumentan la plantilla».

«Desprotección»

Así las cosas, desde el sindicato aseveraron que en los últimos cuatro años tanto Usipa como Sipla presentaron «numerosos escritos para denunciar la desprotección laboral en cuanto a medios humanos y técnicos, y que no han recibido respuesta». Lamentaron desconocer los resultados de la comisión de investigación creada hace dos años por orden del actual equipo de gobierno para indagar acerca de la problemática existente en el cuerpo y reclamaron «que se tomen las medidas oportunas para erradicar las prácticas arbitrarias del inspector, el cual está ordenando turnos por un solo agente que atentan contra la salud e integridad física y se han erradicado en otras policías».

El alcalde, por su parte, rehusó hacer comentarios, pues se encuentra a la espera de un informe que ha encargado para conocer todos los detalles en torno a la problemática de la Policía Local. Sí señaló que desde el equipo de gobierno se trabaja para poder llevar a Pleno una modificación de crédito que permita adquirir los nuevos equipamientos para los agentes «cuanto antes».