Varios vecinos de Poo reclaman que se elimine la protección de sus terrenos

Susana Pérez-Alonso estudia los planos del POLA y el PESC en su casa del barrio poíco de La Espina. /  L. R.
Susana Pérez-Alonso estudia los planos del POLA y el PESC en su casa del barrio poíco de La Espina. / L. R.

«Estamos a más de seiscientos metros de la costa, junto al pueblo, y contamos con todos los servicios, queremos ser núcleo rural», dicen

L. RAMOSPOO (LLANES).

Están a apenas unos metros de las fincas urbanizables de La Talá y forman parte de la localidad de Poo. Sin embargo, para el Plan Especial de Ordenación del Litoral de Asturias (POLA) y el Plan Especial del Suelo de Costas (PESC) sus viviendas se encuentran en suelo de especial protección de costas y agrario, lo que les impide llevar a cabo cualquier tipo de obra, por pequeña que sea. Un grupo de vecinos del barrio poíco de La Espina lleva años luchando contra las administraciones para lograr que se ponga fin a una situación que consideran «injusta».

Injusta porque, como recalcan, «no somos constructores ni queremos levantar un edificio de siete plantas», pero también porque «no tiene justificación alguna, ya que es un caso único y solo dentro del concejo vemos cómo en otros puntos, como por ejemplo en Cuevas del Mar, sí que se les reconoce como núcleo rural pese a estar a menos de cien metros de la costa, mientras nosotros estamos a más de seiscientos». Quien habla es una de las vecinas afectadas y que ejerce de portavoz de sus paisanos, la escritora Susana Pérez-Alonso.

Tras años de alegaciones, escritos y reuniones con diferentes representantes políticos, lamenta, las seis familias afectadas ven cómo nada cambia, por lo que, aprovechando el proceso de elaboración del nuevo Plan General de Ordenación de Llanes, han decidido volver a la carga con la intención de que sea el propio Ayuntamiento quien salga en su defensa, reclamando a la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio del Principado (CUOTA) que «lleve a cabo una modificación parcial tanto del POLA como del PESC para que nuestros terrenos dejen de estar protegidos y pasen a ser considerados como núcleo rural», indica Pérez-Alonso. Y agrega que cumplen con todos los requisitos, al estar rodeados por núcleos urbanos, contar con todos los servicios de luz, saneamiento y demás, y disponer de acceso rodado.

Apoyo de la corporación

«Ya nos hemos reunido con representantes del PSOE -partido de la oposición en el Consistorio-, así como con la concejala de Urbanismo -la forista Marián García de la Llana- y ambos consideran lógicas y lícitas nuestras reclamaciones, por lo que ahora pedimos que la corporación al completo se una y exija dichas modificaciones en nuestro nombre», señala la escritora. Tanto ella como sus vecinos, asevera, «somos gente del pueblo, sin grandes pretensiones, ni políticas ni urbanizadoras». Lo único que quieren, apostilla Susana Pérez-Alonso, es «poder abrir una ventana más, cerrar una terraza o hacerle una casa a nuestros hijos dentro de nuestra finca».