600 personas mueren al año en Asturias por el abuso de antibióticos

Julio César Alonso, técnico de Salud; Ignacio Carvajal, pediatra en el centro de salud de La Ería; Marta Martínez, farmacéutica de Atención Primaria; Ricardo de Dios, subdirector de Atención Sanitaria en el Área IV; Oliva Gutiérrez, farmacéutica de Primaria; Natalia Izquierdo, coordinadora de Equipos y Juan Carlos Cobo, médico de Familia y coordinador Equipo de Teatinos. / E. C.
Julio César Alonso, técnico de Salud; Ignacio Carvajal, pediatra en el centro de salud de La Ería; Marta Martínez, farmacéutica de Atención Primaria; Ricardo de Dios, subdirector de Atención Sanitaria en el Área IV; Oliva Gutiérrez, farmacéutica de Primaria; Natalia Izquierdo, coordinadora de Equipos y Juan Carlos Cobo, médico de Familia y coordinador Equipo de Teatinos. / E. C.

Profesionales del área de Oviedo logran mejorar la prescripción y reducir el mal uso de estos fármacos. El plan recibirá un premio del ministerio

LUCÍA R. LORENZOGIJÓN.

600 personas mueren al año en Asturias por el abuso en el consumo de antibióticos. La mortalidad anual en España por esta causa asciende a 25.000 casos y en Europa a 33.000, según estimaciones realizadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estas muertes están vinculadas a las bacterias multirresistentes generadas tras el consumo indiscriminado de antibióticos. En la región, la estrategia aplicada por un equipo de nueve profesionales de Atención Primaria perteneciente al Área Sanitaria IV (Oviedo) recibirá un premio el próximo martes por parte del Ministerio de Sanidad por la correcta prescripción de estos fármacos. En su primer año de aplicación, este grupo de expertos ha conseguido mejorar el 75% de los indicadores que se utilizan para evaluar el uso de estos medicamentos. También han logrado rebajar el porcentaje de población que consume antibióticos de manera indiscriminada, del 37,44% al 36,76%.

Para conseguir estos resultados, Ricardo de Dios, subdirector de Atención Sanitaria del área IV, explicó que los objetivos pasan por «sensibilizar a la población y asesorar a los médicos» a través de varias herramientas «para evitar la creación de bacterias multirresistentes a los antibióticos». Dicho especialista señaló que «ahora tenemos bacterias para las que ya no hay tratamiento cuando hace veinte años podíamos acabar con ellas». También detalló que «estas resistencias se producen porque se están recetando demasiados antibióticos y porque también los estamos tomando para cosas que no son». Uno de estos consumos indebidos a los que hace referencia Ricardo de Dios es «esa cultura de que me duele algo y tomo un antibiótico porque me cubre más cosas». Por ejemplo, su «incorrecta» ingesta para casos de la gripe. «El 80% de las infecciones en vías de respiración alta son producidos por virus. En estos casos los antibióticos no sirven para nada. Para curarse hay que beber agua, vitamina C, tomar paracetamol o incluso ibuprofeno si en este caso tenemos dolor muscular», abundó Ricardo de Dios.

«Esto no es una maratón»

«Tenemos que seguir mejorando, esto no es una maratón», indicó. Sus próximos pasos en el Principado serán realizar dos cursos: uno, para el uso racional del antibiótico y otro para implicar a trabajadores de enfermería en este campo. «Enfermería está vinculada en la prevención: vigila que se cumpla el calendario de vacunación e informa, por ejemplo, sobre la práctica de lavarse las manos», indicó.

Después del trabajo realizado, los miembros que conforman este grupo de profesionales serán galardonados. Ellos son Julio César Alonso, técnico de salud; Ignacio Carvajal, pediatra del centro de salud de La Ería; Marta Martínez, farmacéutica de Atención Primaria; Ricardo de Dios, subdirector de Atención Sanitaria del Área IV; Oliva Gutiérrez, farmacéutica de Atención Primaria; Natalia Izquierdo, coordinadora de equipos; Juan Carlos Cobo, médico de Familia y coordinador equipo de Teatinos; Belén Prieto, coordinadora de Equipos y Eugenia Llaneza, microbióloga.

«Recibimos este premio con mucha satisfacción, es un honor desde la humildad. También es un ánimo a seguir trabajando en la línea que creemos: en el beneficio para la salud de los asturianos», expresó el subdirector de Atención Sanitaria del Área IV.