La 'Y' pierde un 22% de tráfico desde que se ideó su ampliación

Enlace de Matalablima de la 'Y'en el acceso a Oviedo. / PABLO NOSTI
Enlace de Matalablima de la 'Y'en el acceso a Oviedo. / PABLO NOSTI

Fomento inició los trámites del tercer carril en 2007 al temer que la vía estuviera próxima a la saturación. Pese al error, contratará la obra

RAMÓN MUÑIZGIJÓN.

El Ministerio de Fomento inició los trámites para ampliar la 'Y' en 2007 porque todos los números le indicaban que o reaccionaba o la vía colapsaría. La infraestructura más usada por los asturianos presentaba una evolución que exigía soluciones urgentes. En el tramo Oviedo-Serín, de los 28.886 vehículos al día que se registraban en 1987 se había saltado a los casi 55.000 de 1997 y diez años después el récord se situaba en los 73.400. La cosa no iba a parar ahí, alertaron los técnicos del ministerio. Tras analizar la situación de la región y la metodología que Fomento aplicaba para calcular la evolución de sus calzadas, concluyeron que había crecimiento para rato. El escenario más probable, aseguraban, era que en 2017 se llegase a los 90.000 coches diarios y que para 2027 se hubiera pasado la barrera de los 101.000.

Esas fueron las estimaciones bajo las cuales el ministerio se puso a diseñar la ampliación de la 'Y', pero la realidad demostró que la hipótesis era errónea. La entrada en servicio de la AS-II, su consolidación, la crisis económica y las dificultades de Asturias para reponerse de ella hicieron papel mojado de aquellos números. Hoy el tramo Oviedo-Serín registra un 22% menos de tráfico que en 2007, cuando se activó la operación para ampliar la vía.

La estación de medida que usa Fomento como referencia está en el punto kilométrico 21,86 de la autovía A-66. Es decir, dentro del tramo cuyo proyecto de obra ha acelerado. Los registros indican que entre 2012 y 2017 el volumen de usuarios se ha estabilizado entre los 54.000 y los 56.000 vehículos al día.

La realidad arruinó los cálculos iniciales del ministerio, pero éste mantiene inalterable su proyecto. El día 28 termina el plazo para que las constructoras presenten sus ofertas para ampliar con un tercer carril el tramo Oviedo-Lugones. Serán cuatro años de obra que obligarán a reducir la velocidad a un máximo de 60 kilómetros por hora. Tras la ampliación, el tramo se limitará a 100. El precio de salida del contrato es de 28,1 millones y Fomento los asume porque considera que la operación aún hoy «es urgente».

El proyecto reconoce que sí, que los cálculos de 2007 quedaron desfasados, pero los ha actualizado. Pese al notable descenso de los últimos años, los técnicos de Fomento confían en que el tráfico volverá a recuperarse y crecer. Sus nuevas estimaciones anticipan que, de no actuar, la congestión llegará a la ronda de Oviedo, esta vez en 2034.