«Las preguntas de legislación fueron las más complicadas»
Pruebas. Un total de 8.072 opositores lucharon por obtener una de las 138 plazas de celador que ofrece el Sespa
Hay quienes se lo juegan todo en estas oposiciones del Servicio de Salud del Principado (Sespa). Tanto es así que las enormes colas daban la vuelta al recinto Luis Adaro de Gijón desde las ocho de la mañana para presentar el examen en la categoría de celador y luchar por obtener una de las 138 plazas disponibles. Hubo, incluso, quien llegó a las seis a coger sitio. Fue el caso de Rocío Cuervo e Isabel Fernández, de Laviana y Avilés respectivamente. «Para mí esta plaza representa por un lado la estabilidad, que es el sueño de todo trabajador, y, por otro lado, es lo que me permitirá colaborar con mi comunidad, que al final del día, también es lo que importa», expresó Cuervo.
Su amiga Isabel añadió que «lograr una plaza te hace ver el futuro de otra manera, porque te lo garantiza y te da tranquilidad», comentó.
Preguntas «rebuscadas»
Lo llamativo de esta convocatoria es que de los 43.000 inscritos a la prueba, un 20 por ciento acude desde otras comunidades. Es el caso de Álvaro Pérez, de Zamora, Ricardo Redondo, de Madrid y un grupo de amigas de Ferrol (Galicia), que también se encontraban en la cola para acceder al recinto gijonés. «Obtener una plaza sería lo mejor que me podría pasar porque eso te permite vivir tranquilo. Yo vengo de Zamora y no es la primera vez que me presento, vengo a Asturias a probar suerte a ver qué tal esta vez», dijo Pérez.
Y a la salida del examen, el madrileño Ricardo Redondo aseguró que «las preguntas del principio eran algo más rebuscadas. Te preguntaban cosas teóricas complejas relacionadas con los organismos y las instituciones del Sespa, por ejemplo. Pero en líneas generales creo que me fue bien, porque como es mi cuarta vez, ya estoy bastante acostumbrado», aseguró.
También Mayra González de Cangas del Narcea comentaba sus impresiones: «Para mí las preguntas de legislación fueron las más complicadas. Aunque es al primero al que me presentó mis compañeras que han repetido dicen que fue bastante más complicado que el de 2023», dijo.
Por último, Raquel Piquero Otero, de Pola de Siero, aseguró que «la verdad es que hubo preguntas que no estaban en el temario. Fue un examen de dificultad intermedia, a ver qué pasa finalmente», contó.