El Principado acumula casi 9.000 casos de personas dependientes sin atender

Una pareja de personas mayores descansa en un banco de Oviedo. / MARIO ROJAS
Una pareja de personas mayores descansa en un banco de Oviedo. / MARIO ROJAS

Más de la mitad, 5.498, están a la espera de que se valore su estado, algo que los trabajadores sociales achacan al «escaso personal»

CHELO TUYA GIJÓN.

El Principado acumula casi 9.000 casos de dependientes sin atender. La mayoría de los expedientes que aguardan por una respuesta, 5.498, corresponden a asturianos que han solicitado a la Consejería de Servicios y Derechos Sociales que valore su grado de dependencia. Quieren acceder al abanico de prestaciones y servicios que garantiza la Ley de la Dependencia a quien tenga escasa autonomía personal, una oferta que va desde la ayuda a domicilio a la residencial, pasando por los centros de día, la teleasistencia o el cuidador familiar. La figura del asistente personal sigue sin despegar, con un único usuario.

El resto de expedientes atascados, 3.318, corresponden a personas que ya han pasado por el proceso de valoración, ya saben qué grado de dependencia tienen e, incluso, a qué ayuda tienen derecho. Pero no disfrutan de ello. Están en el 'limbo' según la denominación del Observatorio de la Dependencia. La cifra global es de tal calibre que ha desatado las alarmas del ente, creado por la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales. «Nos preocupa mucho lo que está pasando. Sobre todo el incremento del último año en las solicitudes de valoración sin atender. Porque las cifras nos indican que no se corresponde con una subida del número de peticiones, sino que las que llegan no se atienden».

Duro baremo

Así lo aseguró el presidente del ente y de la asociación, José Manuel Ramírez. Protagonista de un debate político organizado por Norbienestar la pasada semana, el experto aragonés en Trabajo Social considera que ese incremento es «una mala noticia», que se suma a la del mencionado limbo. «Asturias ha mejorado, todo hay que decirlo, pero aún tiene 3.318 personas sin la ayuda a la que tienen derecho. Nuestros cálculos nos dicen que, cada día, en España mueren 80 personas sin la ayuda a la que tienen derecho».

Lamenta Ramírez, también, que el colectivo de solicitudes resueltas sin grado de dependencia sea «tan alto». Son 8.104 las personas que han quedado fuera del sistema de ayudas, ante un total de 22.197 personas que ya tienen una prestación. El grupo 'sin grado' es muy superior al colectivo de grandes dependientes, que está a la baja en Asturias hasta quedar en 6.962 personas. «El baremo es igual para toda España, pero Asturias lo aplica de forma más dura».

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Unas palabras que suscribe el Colegio Oficial de Trabajo Social en Asturias (COTSA), que deja claro que «muchas de estas personas que están a la espera fallecen sin acceder a este derecho social». Así lo aseguró la presidenta del órgano colegial, Belén Murillo. Ella tiene claro el motivo de que, de repente, haya mil personas más sin valorar, hasta superar los cinco mil casos. «El número de profesionales de Trabajo Social contratados para la elaboración de los planes de atención es muy escaso en todas las áreas», asegura.

Su crítica tiene ejemplo práctico: «En Gijón, hasta no hace mucho había dos trabajadoras sociales para realizar los planes emitidos por nueve valoradores. Ahora ya son tres, pero es completamente insuficiente». El caso gijonés se repite en Oviedo, con «cuatro trabajadoras sociales para diez valoradores de dependencia», y en el Oriente, «con una trabajadora para tres valoradores». Eso lleva a que «aunque la Ley de la Dependencia fije en seis meses el plazo entre que se presenta la solicitud y se firma el Plan Individual de Atención (PIA), ahora mismo en Gijón llegamos a 18 meses de espera. En Oviedo, a doce».

Murillo también achaca el colapso a «un procedimiento complejo y muy poco eficaz», que hace que las solicitudes «vayan y vuelvan desde los equipos territoriales a la Consejería y viceversa».