El Principado aprovechará las torres de TDT para llevar internet a la zona rural

Un momento de la intervención de Luis González e Iván Aitor Lucas, ayer, en Llanes. / L. R.
Un momento de la intervención de Luis González e Iván Aitor Lucas, ayer, en Llanes. / L. R.

El objetivo de la Dirección General de Innovación es llegar a 2023 sin zonas blancas, que en la actualidad afectan a unos 151.000 asturianos

LUCÍA RAMOSLLANES.

Acabar con las zonas blancas que todavía existen en la región y garantizar a todos los asturianos un buen acceso a internet. Es el objetivo que se han marcado para los próximos cuatro años en la Dirección General de Innovación y Transformación Digital y la empresa pública Gestión de Infraestructuras Públicas de Telecomunicación del Principado de Asturias (GITPA), según explicaron ayer en Llanes sus responsables, Iván Aitor Lucas y Luis González, respectivamente. Lo hicieron en el transcurso de las jornadas 'Pueblos y territorios inteligentes', organizadas por la Red Asturiana de Desarrollo Rural y el Grupo Leader Oriente de Asturias en el instituto llanisco.

Según indicó el director de GITPA, en la actualidad Asturias cuenta con 6.297 entidades singulares de población en zonas blancas. Es decir, «unos 151.000 vecinos censados, un 14% de la población asturiana, no disponen de conectividad a internet, o si la tienen es de una velocidad inferior a 30 megabits por segundo». Y explicó cómo una de las iniciativas para acabar con esta situación pasa por aprovechar las torres de TDT para hacer llegar la banda ancha a los rincones más inaccesibles.

Precisamente, la complicada orografía asturiana es un importante condicionante a la hora de dotar de conectividad a los ciudadanos. Y es que, según apuntó Luis González, «más del 65% del territorio se encuentra en un plano inclinado de entre 30 y 50 grados, algo que hace demencial establecer todo tipo de comunicaciones». Esto supone que, como más tarde señalaría el director de la Fundación CTIC, Pablo Priesca, vayan a ser los sistemas inalámbricos los que permitan solucionar los problemas de conectividad en muchos de los casos.

La mayor parte de los angostos valles asturianos, continuó González, tienen orientación Norte-Sur, lo que hace «prácticamente imposible» la comunicación de unos a otros, así como la instalación de fibra óptica u otros sistemas físicos de telecomunicaciones. Y aquí es donde entran en juego las torres de TDT, de las que el Principado posee aproximadamente más de 170 en todo el territorio. «Unas setenta coinciden en zonas de despliegue de la red Asturcón y fácilmente se puede llevar fibra óptica hasta ellas y habilitarlas para la distribución de señal por tecnología radioeléctrica a las diferentes zonas blancas», explicó el director de GITPA.

50.000 beneficiados

De esta forma, agregó, se evitará una nueva brecha digital, la de las redes 5G, que los operadores comerciales implantarán previsiblemente solo en aquellas áreas en las que les resulte rentable, quedado de lado, de nuevo, la zona rural. «Al poner a su servicio estas infraestructuras desde el Principado, se reducen los costes de ese despliegue de redes», indicó González, quien calculó en más de 50.000 los asturianos que se beneficiarán de esta iniciativa.

A esta original medida se suman los programas de extensión de banda ancha de nueva generación que está llevando a cabo el Gobierno central y que financia a operadores comerciales para que conecten zonas sin cobertura.