El Principado insta a recortar frecuencias en las 72 estaciones de tren con menos viajeros

La estación de Veriña está entre las afectadas por el recorte planteado. / JORGE PETEIRO
La estación de Veriña está entre las afectadas por el recorte planteado. / JORGE PETEIRO

Su plan de movilidad programa invertir 6,8 millones para que las 25 con más demanda ofrezcan al menos un servicio cada 20 minutos

RAMÓN MUÑIZ GIJÓN.

El Principado le ha declarado la guerra al coche particular mediante una ley de transportes aprobada en diciembre y un plan de movilidad que acaba de someter a consulta pública. De mantenerse la redacción actual, supondrá una revolución en el ferrocarril, basada en una idea sencilla: «En las líneas y estaciones con mayor potencial se plantea un aumento de las frecuencias, mientras en las estaciones con una demanda muy reducida se propone disminuirlas». El documento señala que esos andenes de escaso uso están en su mayoría en «zonas donde la población y la actividad no justifica un servicio de tren».

Hasta la fecha los consejeros de Infraestructuras que lo han sido se oponían a toda fórmula que recortase frecuencias en la zona rural. Alineados con los sindicatos ferroviarios, venían repitiendo que Feve debía hacer más atractivo el servicio en esas paradas, antes que plantearse reducir su atención. Ese estado de cosas ha posibilitado que siguieran creciendo las 'estaciones fantasma'. Un informe realizado por EL COMERCIO con datos de 2014 identificó 50 estaciones donde no embarcan ni diez pasajeros al día. Suponen el 45,5% de toda la red de Feve dentro del área central. El desequilibrio llega a casos como Soto Udrión, con 57 frecuencias al día para recoger entonces a unos seis viajeros al día.

El actual titular del departamento, Fernando Lastra, ha cambiado ese enfoque, abogando por implantar más semidirectos entre los principales núcleos de población y abriendo la puerta a reducir las frecuencias en los puntos con menos demanda. El objetivo es dejar de penalizar a los convoyes con esas paradas de escasa utilidad.

Soto Udrión dispone de 57 servicios para recoger a unos seis viajeros diarios

El se moja y pone números a la medida. Identifica 72 estaciones donde los últimos números de Renfe detectan menos de dos usuarios al día. En la red de ancho convencional (la propia de Renfe) entran en ese rango La Frecha, La Cobertoria y Veriña en la línea C1, Barros, Peña Rubia y El Caleyo en la C2, y Ferroñes en la C3. En Feve hay paradas en todas las estaciones con el mismo problema.

La lista incluye por ejemplo al andén del Centro de Transportes de Gijón, que tiene unas 19 frecuencias por sentido, algunas cada media hora, a pesar de que al cabo de la semana apenas recoge a dos viajeros. En la línea F7 la palma se la lleva San Ranón, con 14 trenes por sentido cada día, y un promedio de 0,1 pasajeros. En la F8 San Antonio logra una media de 0,4 viajeros al día pese al despliegue de los quince trenes por sentido.

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Uno cada dos o tres horas

Esta «infrautilización puede justificar la reducción de las frecuencias, excepto que se planteen otras alternativas de aprovechamiento, como el uso turístico», esboza el borrador del plan. El texto plantea que en estas 72 estaciones el servicio quede reducido a un tren cada tres horas, si bien en otras partes del mismo documento se apunta a que el recorte sea menor, con una frecuencia cada dos horas.

En el lado opuesto el plan reclama reforzar la cartelera en todas las estaciones que acojan a más de 100.000 pasajeros al año, esto es, unos 274 al día. En ellas pide incrementar «la frecuencia hasta conseguir un intervalo de paso de 20 minutos». «En una primera fase se ampliaría en las horas punta, hasta conseguir una consolidación de la demanda», matiza. Son 25 las paradas que se verían reforzadas, 14 de ellas en la red de cercanías de ancho convencional, y el resto en Feve.

En la línea C1 esto supondría seis frecuencias más por sentido en las grandes estaciones situadas de Gijón a Lena y en la C2 habla de 12 refuerzos. En Feve propone seis trenes más de Gijón a Pravia (F4), una docena de Gijón a Oviedo (líneas F5 y F6), y seis entre Mieres y Moreda. En total calcula que este despliegue exigiría 6,8 millones al año.