El Principado urge la variante tras el nuevo argayo y Foro ve una «operación» política

Operarios de Adif asegurados con cuerdas alcanzan la roca de mayores dimensiones que está ladera arriba y amenaza con caer. / JUAN CARLOS ROMÁN
Operarios de Adif asegurados con cuerdas alcanzan la roca de mayores dimensiones que está ladera arriba y amenaza con caer. / JUAN CARLOS ROMÁN

«La falta de inversión en la rampa es para forzar su cierre», dice Carmen Fernández. Podemos reclama «un tren digno» en Asturias

RAMÓN MUÑIZ GIJÓN.

La conexión ferroviaria con la Meseta sufre uno de sus peores años. En febrero las nieves cerraron seis días la circulación en la rampa de Pajares, en octubre los temporales y la caída de árboles costaron cinco días, el lunes un argayo y la avería de la catenaria añadieron doce horas más. Desde el martes por la tarde el Principado vuelve a estar sin sus trenes con León, Palencia, Valladolid, Madrid, Burgos, Vitoria, Pamplona, Zaragoza, Lérida, Tarragona, Barcelona, Cuenca, Albacete o Alicante por el peligro de que las rocas de una ladera caigan sobre la vía entre el apeadero de La Frecha y la estación de Puente de los Fierros. Si, como pretende el Ministerio de Fomento, la incidencia queda resuelta esta tarde, el balance se situará en los trece días y doce horas sin circulación de trenes en lo que va de año. El episodio ha desatado una agria polémica.

El Principado ve en el suceso «una prueba más de que la variante debe entrar en servicio cuanto antes para pasajeros y mercancías». El portavoz Guillermo Martínez señaló que la obra para reparar el argayo «no es una buena noticia», expresó su apoyo a los pasajeros a los que Renfe está movilizando entre Gijón, Oviedo y León en autobús, pero instó a realizar «una reflexión mayor». A su juicio, la escasa fiabilidad de la vía por Pajares prueba «el absurdo que supondría mantener operativa una línea obsoleta».

Una jubilación anunciada

El Ejecutivo autonómico se alinea así con el Ministerio de Fomento, en cuyos cálculos está prescindir de la decimonónica rampa una vez abra la variante, en el año 2021 si se cumplen las últimas promesas. Las obras de la variante arrancaron hace catorce años y hasta ahora las administraciones central y autonómica postergaban el debate sobre el futuro de la rampa. Desde el Principado se llegó a defender la posibilidad de mantener la vía como conexión auxiliar para el paso de determinadas mercancías. Ahora el Ejecutivo no planta batalla y existe un movimiento que, temiendo el desenlace, viene reivindicando que la rampa sobreviva a la variante, aunque sea para usos turísticos.

Martínez tildó de «absurdo» mantener en servicio la rampa y recordó que precisamente «ese es el empeño de Foro y el PP», algo que «no supera el mínimo sentido común». Carmen Fernández, diputada autonómica de Foro, le dio la réplica denunciando que «la falta de mantenimiento de la rampa es una operación maquinada desde hace años por el PSOE para forzar su cierre y adulterar la variante».

«Las causas de interrupción del servicio obedecen al abandono sistemático y la ausencia de mantenimiento de esta línea ferroviaria, que se remontan a la época de José Luis Rodríguez Zapatero», indicó. Con el Gobierno de Mariano Rajoy la formación pactó una rehabilitación integral de la rampa que exigía 145 millones, los primeros de los cuales están incluidos en el presupuesto en vigor. Pese a la reserva, el ministerio ha desistido del proyecto.

Podemos aprecia que «Asturias necesita urgentemente un tren digno». Su diputado nacional, Segundo González, entiende que la rampa «es una infraestructura del siglo XIX cuya vida útil hace tiempo que debió llegar a su fin». Por ello peleará para «que los responsables de los ocho años de retraso de la variante y de los 1.500 millones de sobrecoste paguen por cada hora que les hacen perder a los asturianos con las averías de la rampa».

 

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