«Fuera machistas, Uniovi limpia»

El profesor de Psicología sancionado por vejaciones a las alumnas no asiste al segundo día de clase
Carteles en la puerta del aula. / E. G.

Los alumnos de Psicología empapelan el aula con carteles contra el profesor sancionado por vejaciones a las alumnas, que no asistió al segundo día de clase por encontrarse «indispuesto»

EUGENIA GARCÍAOviedo

A las nueve menos diez, el aula trece de la Facultad de Psicología estaba aún vacía. Pero los carteles ya estaban allí, a la espera de la llegada del profesor acusado de vejaciones a sus alumnas. «No vengo a clase para que liguen conmigo» o «el docente debe enseñar, no incomodar» eran algunos de los mensajes de recibimiento que los estudiantes pretendían transmitir al docente sancionado... que finalmente no se presentó.

«El profesor tenía intención de venir, pero no se encontraba con fuerzas por la mañana, estaba indispuesto», justificó el jefe de departamento pasados unos minutos. En los corrillos, los estudiantes de segundo comentaban lo sucedido. «Me sorprendió mucho que el otro día apareciera en clase», indicaba una alumna. Hoy, en cambio, todos esperaban su presencia. A las ocho y media de la mañana ya habían colocado los numerosos carteles que alertaban al docente: «Que te graben es ilegal». Hacían referencia a la intención manifestada por el docente en la presentación de la asignatura, cuando avisó de que grabaría todas las clases. Fue la única referencia, velada, que hizo a la cuestión.

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Fue en febrero de este año cuando se abrió expediente al citado profesor. Tras la recogida de una veintena de testimonios, el rector decidió el pasado agosto apartarle temporalmente de la docencia por haber cometido «una infracción grave y continuada de falta de consideración» contra sus alumnas. No obstante, la sanción aún no es firme, dado que el profesor tiene un mes de plazo para presentar alegaciones. Cosa que pilló por sorpresa a los estudiantes, que pensaban que se le había suspendido de manera cautelar. «Creo que no debería dar clases hasta que se aclare el asunto», opinaba una de las alumnas a la puerta de la Facultad.