Rebajan la pena a un agresor sexual de Gijón por cancelación de antecedentes

Tribunal Superior de Justicia de Asturias, en Oviedo./Piña
Tribunal Superior de Justicia de Asturias, en Oviedo. / Piña

El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha reducido también de doce a siete años la pena de prohibición de acercarse a la víctima a menos de 500 metros

EFE

El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha rebajado de 8 a 6 años de cárcel la pena impuesta por la Audiencia Provincial a un condenado por un delito de agresión sexual al estimar que los antecedentes penales que tenía por un delito de lesiones están cancelados y no pueden ser tenidos en cuenta a efectos de reincidencia.

La Sala de lo Civil y Penal del TSJA ha reducido también de doce a siete años la pena de prohibición de acercarse a la víctima a menos de 500 metros, aunque mantiene los siete años de libertad vigilada.

Los magistrados del TSJA sólo han estimado la alegación de que los antecedentes por un delito de lesiones, tras la sentencia firme de 27 de julio de 2007 dictada por el Jugado de lo Penal número 2 de Gijón, eran cancelables y por tanto no podían ser tenidos en cuenta a efectos de reincidencia ni a ningún otro efecto.

Los hechos por los que este hombre fue condenado ocurrieron el 26 de mayo de 2016, cuando el acusado agredió sexualmente a una mujer que fue a su casa de Gijón interesada por el alquiler de una habitación.

Los hechos ocurrieron sobre las 15:00 horas de ese día cuando el procesado, de 43 años, se encontraba en una vivienda de su propiedad en Gijón en compañía de una mujer, de 33 años, quien había acudido para verla ya que estaba interesada en alquilar una habitación.

En un momento dado, el acusado le pidió a la mujer que se acostase con él y, como ella se negó e intentó abandonar la vivienda, el procesado se colocó frente a la puerta, la agarró y la llevó hasta una de las habitaciones de la casa, en donde tras empujarla sobre una cama, le pidió que le hiciera una felación.

La mujer se negó y entonces el procesado la agredió sexualmente y a continuación le permitió que se marchara de la vivienda tras darle un número de teléfono móvil para que le llamase si seguía interesada en el alquiler de alguna de las habitaciones de la vivienda.