El rector, sobre una EBAU única: «Las pruebas deben tener el mismo nivel de dificultad, pero no tienen que ser idénticas»

El rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, en los Premios Princesa./Álex Piña
El rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, en los Premios Princesa. / Álex Piña

«Dentro de cada comunidad autónoma y de cada sistema universitario tenemos unas peculiaridades que afectan a nuestro entorno», sostiene Santiago García Granda

EUROPA PRESS

El rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, no se muestra partidario de unificar la EBAU, conocida como selectividad, en toda España, al entender que cada comunidad tiene sus particularidades y deben atenderse mientras se garantice un nivel similar en los exámenes.

«Dentro de cada comunidad autónoma y de cada sistema universitario tenemos unas peculiaridades que afectan a nuestro entorno y, por lo tanto, me parece que lo que hay que intentar es que las pruebas tengan aproximadamente el mismo nivel de dificultad pero no tienen que ser las pruebas idénticas», ha señalado en declaraciones a los medios con motivo de su participación en el jurado del Premio Princesa de Asturias de Investigación Científico y Técnica 2019.

Así, sostiene que no habría que preocuparse mientras se mantenga el «equilibrio» en las pruebas. «No soy partidario de hacer una prueba idéntica en toda España porque entonces haríamos una prueba centralizada», ha añadido.

El rector también se ha referido al inicio, este martes, de los exámenes de acceso a la universidad en Asturias, para asegurar que «el temario de historia está controlado» y se espera que estas jornadas se desarrollen «tranquilamente» y con unos resultados similares a años anteriores, con más de un 90% de aprobados.

En cuanto al nivel exigido en Asturias, García Granda asegura que la selectividad «no es de las más estrictas» pero sí presenta «dificultades». Una vez pasado ese corte, el rector considera que es necesario seguir mejorando la formación, «tanto en la oferta como en la metodología».

Y muy en concreto, defiende impulsar «la orientación» del alumnado para reducir el fracaso escolar universitario, que es «muy alto». «En eso estamos trabajando y tenemos que hacerlo desde los primeros niveles», ha aseverado, recordando que un 40% de los estudiantes que llega a selectividad no tiene decidido sus estudios universitarios.