La región superó los 30 grados, pero encara una semana de precipitaciones

Un buen número de gijoneses aprovechó el sol durante la mañana para darse un baño en la playa de San Lorenzo. / DAMIÁN ARIENZA
Un buen número de gijoneses aprovechó el sol durante la mañana para darse un baño en la playa de San Lorenzo. / DAMIÁN ARIENZA

Playas, parques y merenderos se llenaron para recibir al verano, cuya llegada no se notará con fuerza hasta la primera semana de julio

P. SUÁREZGIJÓN.

El verano se presentó en el Principado con temperaturas que se movieron en torno a los 30 grados en la mayor parte de la región. La ausencia de viento y los cielos despejados durante la mayor parte del día, con cierta nubosidad durante la tarde, contribuyeron también a que playas, parques y merenderos fuesen las zonas más buscadas por los asturianos. Mieres, con 30,6 grados fue el municipio donde se registró la temperatura más alta. En Gijón se mantuvieron los 29 grados hasta bien entrada la tarde mientras que Oviedo, próxima a los 27, también pudo disfrutar del estreno estival.

Sin embargo, esta calurosa puesta de largo apenas gozará de continuidad. El efecto veraniego se desinflará progresivamente en los próximos días, dando lugar a abundantes precipitaciones durante buena parte de la semana, por lo que el chubasquero seguirá siendo protagonista, al menos, hasta la primera semana de julio. De hecho la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) cifra en un 90% las probabilidades de que a lo largo de la jornada dominical se produzcan lluvias, algo que podría poner en jaque celebraciones populares como las hogueras de San Juan u otras fiestas parroquiales.

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En paralelo, las temperaturas experimentarán un notable descenso, aunque se mantendrán en torno a los 20 grados en toda la región.

Coincidiendo con la llegada del verano, y en cumplimiento de un protocolo establecido a nivel nacional, la Dirección General de Salud Pública ha puesto en marcha el plan de prevención de los efectos de las altas temperaturas. Su objetivo es evitar posibles daños sobre la salud como consecuencia de un exceso de calor.

Si bien en Asturias este riesgo es menos probable que en otras regiones -en el centro de la Península a mediados de la próxima semana se superarán los 40 grados-, se busca disminuir la morbilidad y la mortalidad asociadas a las altas temperaturas. Se ha observado que periodos de tres o más días consecutivos de calor extremo pueden ir acompañados de un aumento de la mortalidad. El plan estará vigente hasta el 15 de septiembre y contempla medidas como la monitorización de las temperaturas y el fomento entre la población de medidas de prevención, como hidratarse de manera suficiente y evitar la exposición al sol en las horas de más calor.